¡ABAJO LA REFORMA LABORAL DE MILEI, EL FMI Y EL PODER ECONÓMICO!
En sintonía con el brutal programa de ajuste, explotación y saqueo que viene aplicando Milei, el gobierno acaba de presentar el proyecto de reforma laboral. Esta reforma, que se anticipa que contará con el respaldo del grueso de la dirigencia política (incluyendo un sector del PJ que además, en su conjunto, no ha movido un dedo hasta ahora para enfrentarla), pretende arrasar con algunas de las principales conquistas históricas de la clase trabajadora. Un ataque que prácticamente no tiene precedentes en los últimos 50 años.
Algunos de los principales ataques
- Facilita los despidos y reduce el cálculo en el valor de las indemnizaciones.
- Salarios por productividad, o sea, mayor explotación.
- Un “banco de horas” para que la jornada laboral (¡y la vida!) de cada unx la organice la patronal de acuerdo a sus intereses (habilitando jornadas laborales de hasta 12 horas).
- Las vacaciones se podrán dividir por siete días y otorgarlas en cualquier momento del año.
- La posibilidad de realizar asambleas queda en manos de que la patronal las autorice y además se propone que el tiempo que duren se descontará del salario.
- Se ataca fuertemente el derecho a huelga al tener que garantizar el 75 % de los servicios.
- Además, por si fueran pocos beneficios para el poder empresario, se les perdonan multas y juicios por tener empleadxs sin registrar.
- Se reducen los aportes patronales destinados al sistema previsional y las obras sociales (menos plata para jubiladxs y menos salud para lxs actuales trabajadorxs). Y, con esos aportes que no van a la ANSES, se crea un Fondo de Asistencia Laboral del cual van a salir las futuras indemnizaciones por despidos. Mientras tanto esos fondos podrán ir ¡a la timba financiera!
En resumen, una reforma proempresaria y esclavista.
¡Hay que derrotarla desde abajo!
Tenemos una oportunidad para expresar nuestro profundo rechazo a este brutal ataque a la clase trabajadora y al pueblo. Este 18 de diciembre marchemos contra la reforma laboral en la convocatoria de la CGT.
Una marcha que no incluye paro ni continuidad alguna, y por eso mismo no podemos depositar ninguna expectativa en la burocracia (que viene negociando esta reforma con el gobierno en el marco del Consejo de Mayo). Pero sí podemos aprovecharla siendo miles y miles en las calles, movilizándonos en forma independiente y tomando la lucha en nuestras propias manos.
Mientras más grande sea la movilización, mayor será el impulso para enfrentar la reforma laboral y en mejores condiciones estará la clase trabajadora para avanzar en la gran tarea planteada: realizar asambleas en los lugares de trabajo para construir desde abajo procesos de autoorganización, unidad y coordinación en el camino de lograr el paro nacional y el plan de lucha que necesitamos hasta derrotar todo el programa reaccionario de Milei y el FMI contra el pueblo.
Sigamos el ejemplo del Garrahan que peleando en unidad, desde abajo, coordinando con otras luchas como las de las familias con discapacidad, la lucha universitaria, la de los jubilados o las luchas contra despidos y suspensiones, logró triunfar. Ese es el camino.

