¿ESTÁ ENFRENTANDO KIRCHNER AL G7 Y AL F.M.I.?
PROYECTO DE DECLARACIÓN
LA CAMARA DE DIPUTADOS DE LA NACIÓN DECLARA:
1.- Su repudio al Grupo de los Siete (G-7), integrado por los gobiernos de EE.UU., Inglaterra, Alemania, Francia,Canadá, Italia y Japón
y al Fondo Monetario Internacional (FMI) por las extorsiones, presiones, amenazas, avales a embargos,exigencias y cobros ilegítimas,usureras e inmorales perpetradas contra la Argentina.
2.- Su rechazo a la política del presidente Kirchner de haber suscripto compromisos con imposiciones y ajustes y abonado al FMI, al BID y al Banco Mundial sumas formidables para una nación devastada, priorizando el pago de deudas ilegítimas por sobre las necesidades del país y de más de la mitad de la población sumida en la pobreza y la indigencia. Su denuncia asimismo de la decisión del gobierno de continuar cumplimentando esos compromisos en un marco extorsivo inaceptable mientras sostiene engañosamente que está defendiendo con firmeza los intereses del país y del pueblo.
3.- Exigir la interrupción de esas negociaciones y pagos, reclamar la apertura inmediata de un debate nacional para que el pueblo y sus organizaciones opinen y decidan, proponiendo asimismo a la población luchar por ese objetivo democrático.
4.- Promover una acción de los países y pueblos de América Latina para enfrentar en forma conjunta las extorsiones y exigencias de los organismos financieros internacionales y de los gobiernos que en ellos deciden.
Bloque de Diputados Nacionales de AyL
Autodeterminación y Libertad
Presentado el 24 de febrero de 2004. (expte. D- 6214 – 04)
FUNDAMENTOS
1.- La extorsión imperial y la aceptación disimulada del gobierno.
2.- El acuerdo de septiembre con el FMI.
3.- A más concesiones más reclamos
4.- A nuevas presiones viejas sumisiones.
5.- La aprobación del llamado “primer tramo”.
6.- La realidad desmiente al gobierno.
7.- Los pagos de deuda a los organismos.
8.- La extorsión sigue su marcha. Lo inaceptable es aceptable para el gobierno.-
9.-Otro retroceso de Kirchner. Los últimos anuncios..
10.-La falsa “batalla” que plantea Kirchner.
11.- El desafío para nosotros: Es imperioso lograr la interrupción de las negociaciones y de los pagos.
1.- La extorsión imperial y la aceptación disimulada del gobierno.
Argentina se está viendo sometida a una sistemática política extorsiva por el llamado Grupo de los Siete (G-7) integrado por EE.UU, Inglaterra, Italia, Canadá, Alemania, Francia y Japón, por el FMI, el Banco Mundial y el BID, por poderosos fondos internacionales de especuladores, por tribunales norteamericanos y europeos, de imposiciones,amenazas, presiones, chantajes, embargos e inhibiciones, exigencias de pago de deudas ilegítimas e inmorales para un país devastado con un habitante cada dos sumido en la pobreza.
Esta política imperial, propia de usureros y explotadores acostumbrados a vivir con el saqueo de las riquezas producidas por el trabajo de otros, debe ser rechazada. Pisotea sentimientos elementales de independencia y autonomía de un pueblo soberano. Razones vinculadas a la dignidad reclaman repudiar estas agresiones. Pero además necesitamos defender las riquezas que producimos como única forma de empezar a combatir las causas de la dramática situación que atravesamos.
No vamos a abundar aquí sobre la influencia de la deuda externa, los planes de ajuste y saqueo del Fondo Monetario Internacional y el rol determinante de los países del G-7, con los EE.UU. a la cabeza, sobre la situación que sufrimos los pueblos latinoamericanos en especial en los últimos treinta años. Razón por la cual hemos postulado una y otra vez que Argentina y América Latina se retire del Fondo Monetario Internacional lo que significaría dejar de someterse a sus exigencias, condicionamientos, metas, ajustes e inspecciones coloniales. Tampoco vamos a desarrollar aquí los fundamentos sobre el origen ilegítimo y el carácter usurero de gran parte de la deuda pública ya que hemos tratado y denunciado esos temas en otros trabajos y proyectos difundidos públicamente durante los últimos veinte años. Y estamos preparando otro donde reiteramos la necesidad de investigación y anulación de ese endeudamiento.
De lo que aquí tratamos es el cuestionamiento de la política del gobierno en cuanto sigue priorizando las exigencias de pago y las políticas consiguientes de ajuste. Asimismo denunciamos la política del gobierno de exibirse como un defensor de los intereses del país frente al FMI y el G-7 en la búsqueda de tratar de mantener las expectativas del pueblo en su gestión mediante posturas demagógicas que no responden a lo que en realidad hace.
Como intentamos demostrar a continuación el gobierno del presidente Kirchner continúa pagando sumas formidables y aceptando negociaciones donde en lo sustancial el G -7 y el FMI imponen sus criterios. Kirchner hace discursos de barricada por los medios de comunicación y luego en la negociación acepta suscribir compromisos perjudiciales para el país. Fundamentalmente cede y paga. E incluso mientras discute un aspecto u otro, o aparenta posturas de firmeza, no deja tampoco de pagar.
Todo ello explica porque la economía y el producto crecen a niveles propagandizados como inéditos (el año pasado al 8%, este año previsiblemente entre 5 y el 7%) pero el nivel de vida del pueblo no mejora. La plata se sigue yendo en gran parte al exterior por distintos caminos y otra parte distribuyéndose injustamente acá. Los acuerdos con el FMI y los ajustes siguen, en lo sustancial, teniendo características bien ortodoxas adecuados a las circunstancias del país hoy.
El gobierno ha denominado a su política frente al Fondo y a la deuda como una “causa nacional” y ha señalado que lo que en definitiva resulte “involucrará a varias generaciones de argentinos”. Si el presidente lo considerara realmente así –y no fuera demagogia o intentos de manipuleo de la población- entonces coherentemente debiera haber convocado a que sea el pueblo el que debata y decida los pasos a seguir que comprometerán a “varias generaciones”. ¿Cómo dejar en manos de un individuo o dos (Kirchner – Lavagna) el destino del país y de varias generaciones?.
De acuerdo con ello es un desafío histórico que el pueblo ejerza su derecho a autodeterminarse y resuelva todo lo relacionado con la deuda y el FMI. Debe abrirse un debate nacional sobre los pasos a dar.
Y mientras tanto, resulta imprescindible lograr que se interrumpan las presuntas “negociaciones” (imposiciones) y fundamentalmente que durante el debate se interrumpa todo pago a los organismos financieros internacionales de una deuda cuestionada con sólidos elementos.
Y parte de la pelea es buscar fuerza en los pueblos latinoamericanos. Ello permitirá recurrir e integrarse a una América Latina que está atravesando similares circunstancias y a pueblos y organizaciones que en el mundo son parte de luchas contra la mundialización capitalista y sus efectos bárbaros y posibilitará que las medidas que proponemos, lejos de encerrarnos o aislarnos como pregonan los defensores de los sectores dominantes, nos abran a una realidad que nos fortalezca y enriquezca. Los nombres de Bush y Blair, son símbolos odiados por masivos sentimientos y acciones de protesta en todo el mundo. Es la rebeldía lo que sale a la superficie y cada vez más factores sientan las bases para que se expresen en conjunto.
Un amplio debate nacional donde se vuelquen todos los elementos que ayuden a valorar los aspectos negativos y positivos de los desafíos que están planteados y una decisión popular deben marcar el camino. Pelear por obtenerlos es el primer paso que proponemos.
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2.- El acuerdo de septiembre con el FMI.
El presidente Kirchner firmó con el FMI, en septiembre pasado, un nuevo acuerdo de ajuste tradicional de los tantos que se han firmado en la Argentina y en el mundo con esas características en las últimas décadas. Esta vez el acuerdo fue por tres años y las características similares a los anteriores. Sobre la base de determinadas medidas impuestas por el Fondo (aumentos de tarifas, ajustes –que obligan al gobierno no aumentar salarios ni jubilaciones en forma significativa, no invertir sumas importantes en fuentes de trabajo, limitar inversiones en salud y educación, apretar al pueblo en el pago de impuestos para que quede plata para pagar deuda- el organismo financiero se compromete a cubrir los pagos que Argentina haga. Durante la década menemista, por ej., el Fondo –sobre la base de condiciones similares más las exigencias de privatizaciones, por ej.- le otorgaba préstamos al país y con ello se cubrían los pagos de la deuda. Ahora el Fondo se negó a adelantar préstamos nuevos: Kirchner aceptó entonces que Argentina paga con sus propias reservas y luego esa mismas sumas debían ser devueltas (reembolsadas) por el Fondo. Hubo otros condicionamientos –uno fundamental referido a avanzar en las negociaciones con los acreedores privados frente a los que el país está en cesación de pagos desde el 2001 y que abarca más de la mitad de la deuda pública. A ese aspecto más adelante nos referiremos.
Tal como habituaba a hacerlo, por ej., Alfonsín cuando claudicaba ante ajustes de esta naturaleza, Kirchner y Lavagna presentaron este acuerdo como un “éxito”, un “triunfo” de su gobierno frente a los reclamos del Fondo.
Por supuesto que esto no fue así. El acuerdo con el Fondo implica por parte del gobierno aceptar, entre otras cosas:
a) Reconocimiento de la deuda.
Reconocer una vez más la deuda y su monto ya que a partir del “megacanje” de Cavallo y de la Rúa había una nueva oportunidad de cuestionar su legitimidad aun desde el punto de vista del derecho internacional vigente. (deuda nula en parte, inexistente en otra, teñida de usura con intereses de especuladores mafiosos, etc.,ya pagada varias veces en relación al capital inicial reclamado). Asimismo era también la oportunidad de desconocer los aberrantes compromisos firmados por la dictadura, Alfonsín, Menem y de la Rúa, sucesivamente, aceptando la competencia de los tribunales norteamericanos para interpretar el acuerdo si hay diferencias entre Argentina y el FMI o los acreedores privados sobre ello. Kirchner terminó ratificando esa actitud más propia de un protectorado o de una colonia que de un país independiente.
Esas oportunidades de cuestionar la legitimidad y la pérdida de derechos soberanos las dejaron pasar Alfonsín después de la dictadura cuando firma una Carta de Intención similar en 1984 y 1985. Y luego también Menem cuando con Cavallo firman el llamado plan Brady. Las descartan De la Rúa y Cavallo cuando apelan al “blindaje” y luego realizan el llamado “megacanje”. Vuelven a hacerlo Duhalde y Remes Lenicov cuando reinician negociaciones con el Fondo y Duhalde y Lavagna cuando en el 2002 las continuan a pesar de que a la posibilidad de responsabilizar a los organismos financieros se agregaba la de rechazar las imposiciones cotidianas que emanaban de esos organismos internacionales de la usura o de funcionarios del gobierno norteamericano, máximos responsables de la situación provocada. Tampoco Kirchner plantea este cuestionamiento que hace al fondo del problema. No lo menciona ni lo tiene en cuenta y vuelve a encarar lo ilegítimo como si no lo fuera. No es casual que mantuviera a la cabeza del equipo económico al mismo Lavagna quien ya aprendiera a priorizar los criterios de los usureros cuando integró el equipo económico como funcionario de Alfonsín y los aplicara nuevamente con Duhalde.
b) Aceptar el monto, los plazos y los intereses sin cuestionamientos así como los tribunales estadounidenses.
En las negociaciones y luego en el propio acuerdo se admite el pago sin quita alguna de la deuda con los organismos internacionales (FMI, Banco Mundial, BID,). A pesar de la desesperada situación del país Kirchner – Lavagna ni siquiera intentaron reclamar alguna disminución del monto del capital, algún plazo de gracia, rebaja de intereses como sí lo están haciendo con la deuda en dólares que tiene el Estado con los sectores privados titulares de bonos.
Asimismo Kirchner ha aceptado sin reserva de ningún tipo el reconocimiento de la competencia territorial de tribunales norteamericanos para entender en las controversias que surjan pactada por los gobiernos que lo antecedieron en detrimento de la jurisdicción nacional.
c) Se ignoró la responsabilidad principal del FMI y su desprestigio.
También ayudaba para adoptar una postura más digna el desprestigio internacional del Fondo Monetario, (en el que influye también la campaña de denuncia llevada adelante por los propios ex – funcionarios de esos organismos multilaterales -como el premio Nobel de Economía Stiglitz- o denuncias de la propia CEPAL recorriendo el mundo en las que responsabiliza o corresponsabiliza al Fondo por las políticas de ajuste impuestas a nuestros pueblos) y el sentimiento mundial antinorteamericano agudizados ambos en los último tiempos.
d) Se ocultó la vulnerabilidad del FMI, el BID, el BM.
Otro elemento determinante que ayudaba para tener una posición firme que no se tuvo es, paradojalmente, la fortaleza que implica para países como los nuestros estar en cesación de pagos de una deuda formidable en su monto lo que expone a los organismos financieros a una hecatombe si se decide no pagarles. “¿Quién está más nervioso?, se preguntaba Claudio Zlotnik, en Página 12, Suplemento Cash, al señalar que en septiembre de 2002 el monto de la deuda de Argentina con el Banco Mundial era de 9.600 millones de dólares que “representan el 8% del total de los préstamos otorgados por la entidad y equivalente al 29,6% de su patrimonio neto”. Con relación al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la deuda que se le reclama a Argentina es de 8.600 millones de dólares que significan el 20% del total de los préstamos del organismo y equivalen a un monto del 65% del patrimonio neto del banco. Un no pago de Argentina provocaría un desequilibrio gravísimo en los balances de los organismos financieros aludidos. (Cash, 22 de septiembre de 2002). Nunca antes los usureros internacionales habían estado tan expuestos al menos desde el punto de vista contable.
Ello se da en el marco de una profunda crisis económica norteamericana y mundial.
De allí que los países imperialistas –con EE.UU. a la cabeza- han decidido no aportar más fondos a esos organismos. Lo opuesto de la política de la década anterior de otorgar préstamos de “salvatajes” para que los países pagaran los vencimientos con esos recursos aunque aumentara el monto del endeudamiento con los nuevos préstamos. Al contrario la política es, ahora, la de exigir pagos de los países “deudores” para que baje la “exposición” de los usureros.
e) Se desaprovechó conscientemente el marco político – social latinoamericano.
Ello en el marco de un proceso político – social latinoamericano en el que confluyen graves condiciones socio económicas de vida con movimientos generalizados de protesta o rebeldía en el que impactaría muy favorablemente -estimulando imitaciones- una decisión de algún país de actuar con dignidad frente a la usura y al imperio. El secretario de Cultura de la Nación, Torcuato Di Tella, ubicándose en consejero de los usureros, expresó al respecto “Ojo que la cosa va en serio, porque si algunos de los nuestros se hunde, salvo que sea de los chiquitos, a ustedes también les va a explotar la bomba en su propia casa”, (Veintitrés, febrero de 2004).
Todo este marco político – económico mundial al que solo hemos hecho referencia es lo que ha hecho tan cautelosos al Fondo y al Grupo de los Siete. Y fue determinante para que en septiembre, entre la duda de arrancarle a Kirchner algo más o contentarse con todo lo conseguido, EE.UU, en primer lugar, y el resto de los Siete concluyeron en que era un muy buen acuerdo para sus intereses. Por supuesto quien les ha facilitado las cosas ha sido precisamente la política del gobierno que ni se le ocurrió ni se animó a desarrollar esos elementos favorables planteando algún tipo de acción conjunta entre los países y los pueblos afectados por los mismos o similares saqueos y exigencias de la usura internacional.
f) Compromisos exorbitantes de pago: El 3% del PBI.
Entre las condiciones del acuerdo, Kirchner, se sometió a la exigencia de un superávit fiscal como excedente para destinar a los pagos de intereses de la deuda con el FMI y demás organismos citados. Sólo discutió tibiamente el monto del superávit del 2004 y transó finalmente en uno exorbitante para las condiciones del país y del pueblo: el 3% del PBI (2,4 nacional y 0,6 provincial). Para el 2003 Duhalde – Lavagna habían pactado pagos equivalentes al 2,5%. (2,1 nacional + 0,4 provincial). Duhalde primero y Kirchner después los abonaron durante el año pasado. El nuevo acuerdo de Kirchner, por lo tanto, implicó para este año acatar más aumentos respecto de lo suscripto pòr Duhalde en el 2003 . En realidad ningún gobierno desde 1956 –cuando Argentina entró al FMI de la mano de la “fusiladora”- se comprometió a pagar tanto en efectivo como lo ha hecho el que encabeza Kirchner.
No obstante el insaciable usurero que es el FMI, en la previsión que la recaudación podía crecer, propuso porcentajes más altos para el 2005 y para el 2006. Como el gobierno insistió en mantener el ya altísimo porcentaje para el país del 3% para los tres años, el FMI les sacó la firma para un acuerdo por tres años pero con el compromiso de pago expresamente establecido sólo para el 2004. El 2005 y el 2006 quedaron con el casillero vacío. El Fondo pretende llenarlos con porcentajes más altos. El gobierno igual firmó.
g) Se compromete a más pagos todavía.
Es dramático recordar que el acuerdo contempla que el citado superávit es sólo para pagar a los organismos multilaterales, en primer lugar y la nueva deuda emitida para socorrer a los bancos y ahorristas mediante las distintas series de Boden así como los llamados “préstamos garantizados” surgidos del canje de deuda que realizara De la Rúa y Cavallo cuyo pago el ex – ministro de los supèrpoderes aseguró con recaudación fiscal antes de la cesación de pagos (de allí lo de “garantizado”). O sea que a pesar del brutal ajuste que implica ese 3%, en el monto resultante de ese saqueo no está incluída la refinanciación de la deuda restante que sí está en cesación de pagos y cuyo monto ronda los 80.000 millones de dólares de capital más unos 15.000 millones de dólares de intereses. Gran parte en manos de las AfJP (cerca del 40%), fondos “de inversión”(o fondos de especuladores y timberos) norteamericanos, alemanes, italianos, japoneses (alrededor del 20%) o de tenedores individuales de bonos de habitantes de esos países o incluso un pequeño sector de habitantes de Argentina.
Por ello a los compromisos firmados con el FMI el gobierno agregó, el año pasado en Dubai, una oferta –inamovible sostuvo- a esos supuestos acreedores privados de regularizar los pagos- sobre la base de una quita del 75% del capital de la deuda, perdón total de los intereses atrasados desde el 2001 a la fecha, y con relación al 25% restante largos plazos de pagos a una muy baja tasa de interés. Al respecto téngase en cuenta que el valor de esos bonos en el mercado ronda un poco más del 20% del valor nominal. La quita ya la efectuó lo que se denomina el “mercado secundario”.
Esa es la llamada “reestructuración de la deuda en default”. El gobierno agregó que eso es lo único que se puede pagar y por lo tanto no proponía una negociación sino una oferta de condiciones inmodificables. Y fue además una propuesta general cuyos detalles se reservó con la intención de empezar a concretarla a fines del 2004 y así pasar septiembre donde deberá “negociar” los casilleros vacíos de compromisos de pagos externos para el 2005 y 2006 a los que ya hicimos mención.
Desde allí oficiosamente -y no tanto- el gobierno defendió haber privilegiado pagos al FMI, al Banco Mundial y al BID respecto de los acreedores privados ya que –sostuvo- había logrado separar a unos de otros con el acuerdo suscripto . Remarcó que ahora el FMI y el Banco Mundial (y los EE.UU. en particular) iban a apoyar a Argentina frente a los reclamos de los “bonistas” para asegurar que se les pagara a ellos y evitar que se distribuyera la plata entre todos. Parece mentira pero ese argumento ignorante de la realidad mundial formó parte del triunfalismo del gobierno. Enseguida veremos su error.
Lo cierto es que a pesar del fuerte ajuste implícito en el 3% ello es sólo para pagar una parte de la deuda pública. Si se arregla -en el mejor de los casos- de acuerdo a lo planteado por el gobierno (que además, como veremos, la mayoría de los tenedores de bonos lo rechaza), Kirchner – Lavagna van a tener que comprometer con el Fondo un superávit mayor -del 3,5%, un 4% o hasta algo más aún- e incluir en el Presupuesto para los años subsiguientes partidas mayores a las destinadas este año para pagos de deuda que incluyan ese compromiso de pago del 25% del valor nominal de los bonos. Con las consiguientes postergaciones una vez más de los reclamos sociales.
Aún así como lo señala el economista Luis Becerra (EDI) la deuda pública argentina es tan exorbitante “que el pago de sólo una porción de la misma hace inviable el crecimiento y la distribución equitativa del ingreso y también pone en riesgo el propio pago futuro de esa deuda”. (“El FMI y el progresismo ajustador – Herramienta – Nro. 24). Por lo que, aunque el gobierno logre que queden los criterios que propone, todo es tan superficial que estallaría pronto igual. La política del gobierno de pretender “negociar” con el FMI es un callejón sin salida como lo demuestran los últimos veinticinco años de experiencia argentina, latinoamericana y mundial. Ello más allá de tironeos reales y/o posturas demagógicas de Kirchner (como antes las de Alfonsín e incluso de otros mucho más “audaces” ,aunque igualmente superficiales y demagógicas, que la de los dos: Alan García en Perú, por ej.).
En definitiva comprometerse a pagar más de diez mil millones de pesos a los organismos financieros este año implica adelantar que no piensa incrementos de significación en los haberes de estatales, docentes, jubilados ya que si lo hace no puede lograr ese superávit fiscal. .(Un ejemplo lo constituye el aumento de 15$ por mes en el incentivo docente o el anterior de 20$ para jubilados) Tampoco habrá casi recursos para invertir en obra pública y por lo tanto para crear nuevas fuentes de trabajo. Ni siquiera podrán aumentarse el monto ni el número de planes de Jefa o Jefe de hogar, más bien el compromiso firmado exigirá disminuirlos. Por supuesto se descarta cualquier estrategia de desarrollo.
Obviamente si cuando el Fondo exija determinar, en septiembre de este año, el porcentaje del PBI para destinar a pagar deuda pública, el gobierno acepta una cifra más elevada aún para el 2005 y el 2006, la magnitud del ajuste será más brutal todavía.
Es donde se pone al desnudo la utilización gubernamental del concepto “primero está la deuda interna” que hace en sus discursos. Justamente el gobierno ha aceptado, como sus antecesores, que “primero está la deuda externa” que es la única deuda que está pagando, aceptando cumplir; la otra sigue postergada y sólo aparece en discursos o afiches.
h) Aceptó las presiones por aumentos de tarifas.
Admitió incluir en el acuerdo de septiembre con el FMI el “guiño” que le pedían las empresas privatizadas y los gobiernos europeos (las empresas y concesiones en ese sector son mayoritariamente europeas) respecto de que en algún momento no muy lejano serían aumentadas las tarifas de servicios públicos. La señal solicitada en ese sentido fue incluir el compromiso de sancionar en el Congreso una ley que delegue –un poco encubiertamente- facultades en el PEN para decidir esos aumentos. La ley por supuesto ya fue sancionada y promulgada el año pasado inmediatamente después de firmado el acuerdo y en cumplimiento del mismo. Huelga recordar que hasta ese momento regía la ley 25.561 que le prohibía al gobierno aumentar por sí sólo las tarifas. Más allá de que ahora existan contradicciones entre las viejas disposiciones y las nuevas que legalmente siguen impidiendo los aumentos lo que aquí queremos denunciar es la forma en que el gobierno y el Congreso les concedieron al FMI..
A esto hay que agregarle leyes votadas con anterioridad promovidas por el gobierno kirchnerista pero que eran precondiciones para llegar al acuerdo de septiembre como la inmunidad penal para los miembros del directorio del Banco Central (vieja exigencia del FMI y los banqueros) y las compensaciones a los bancos por la “indexación asimétrica”, a las que luego nos referiremos.
i) Conclusión: Del discurso mediático a los hechos
Kirchner con la complicidad de muchos medios masivos de comunicación presentó este acuerdo como un triunfo. En realidad el único “triunfo” residió en mostrar un acuerdo con el FMI de ajuste muy ortodoxo (tradicional) como un acuerdo digno, distinto y hasta rebelde.
“Con caricias, con gestos, con nombramientos, con juicios a la Corte, con decapitación de cúpulas militares, dejándolos a Fidel Castro y Hugo Chávez hacer discursos demagógicos por las calles de Buenos Aires este gobierno está logrando que se acepte tremendo esfuerzo del país de pagar 4.000 millones de dólares, cuando hasta no hace mucho esa cifra era el déficit y no el superávit” (Ambito Financiero, 11 de septiembre de 2003). La repugnante euforia de Bush con los Kirchner cuando se reunieron en Naciones Unidas, en cambio,lo dice todo y confirma el crudo balance sintéticamente descripto más arriba. Hasta se dio el gusto de ironizar: “Ahí viene el conquistador del Fondo”, le expresó triunfal. “Hubo muy buena química” con Bush (nada menos, decimos nosotros) celebraron Kirchner, Bielsa y Fernández
Con precisión, tiempo después, el gobierno de Bush, a través sugestivamente de uno de sus funcionarios más reaccionarios, Roger Noriega, subsecretario de Asuntos Hemisféricos, definió a Kirchner y determinó los intereses que termina defendiendo: “Un muy buen socio de los EE.UU.” (Clarín,16 de enero de 2004)
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3.- A más concesiones más reclamos
Inmediatamente de firmado el acuerdo de septiembre Argentina desembolsó en pago de deuda nada menos que 2.900 millones de dólares de las reservas. El Fondo debía reembolsar ese pago. No cumplió limitándose a devolver una parte. Kirchner mantuvo un silencio cómplice y nada reclamó.
a) La inmunidad para las tropas norteamericanas.
Acercándose diciembre, y cuando de acuerdo a las serviles reglas que establece, el Fondo debía verificar si el gobierno argentino había cumplido el primer tramo del acuerdo aparece el gobierno norteamericano de nuevo exigiendo, el Fondo exigiendo, los gobiernos europeos exigiendo, los bonistas exigiendo. Las llamadas “metas” económicas estaban satisfechas. Pero aprovechando la coyuntura EE.UU reclamó algún gesto en relación con la inmunidad que exige a los países adonde van tropas norteamericanas a realizar ejercicios militares. Kirchner aceptó. El 17 de diciembre la Cámara de Diputados incluyó – a pedido del gobierno- por primera vez el concepto de inmunidad en una ley referida al tema. El Ministro de Defensa Pampurro había estado la semana anterior en EE.UU. y la exigencia había sido para Kirchner suficientemente clara. (Mayor información en nuestra página www.caminamos.com.ar)
b) Kirchner junto a Bush “en la lucha contra el Mal”
Por otra parte la alineación en la lucha “contra el terrorismo” implica quizás la más profunda definición proyanqui de Kirchner ya que para el gobierno de Bush, como sabemos, el mundo se divide entre los que están con EE.UU (y la defensa de sus intereses imperialistas) y los que están con “el mal” o con los “terroristas”. Al respecto no hay foro donde Kirchner vaya en el que no deje de reafirmar su alineación en este aspecto fundamental del lado de la postura norteamericana. Para congraciarse con los EE.UU. no sólo con palabras impulsó en el último semestre del año la ratificación parlamentaria de dos tratados vinculados con el tema que estaban paralizados por una impugnación de nuestro bloque y que el oficialismo era obvio no había puesto entre sus prioridades. (Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo y el Convenio Internacional para la Represión de los Atentados Terroristas cometidos con bombas, ninguno de los cuales, por supuesto, era para combatir el Terrorismo estadounidense).
Repentinamente apremiado por conseguir apoyo norteamericano Kirchner exigió su aprobación y el Congreso por aupuesto accedió. (ver Observación DO – 13/03 presentada por Autodeterminación y Libertad al Orden del Día 2643/03 y Observación DO 035/02 presentada por Autodeterminación y Libertad al Orden del Día 938/02, ambas en la más absoluta soledad)
c) Sigue la “buena letra”
La más importante instrumentación de la Carta de Intención firmada en septiembre con el Fondo fue, por supuesto, la ley de Presupuesto (para el 2004) votada en noviembre donde el gobierno traduce al castellano y a cifras concretas lo que es priorizar el pago de deuda pública con recortes en todos los presupuestos sociales. (más información sobre ese proyecto y el debate en www.caminamos.com.ar)
Y a ello habría que agregar la sanción de la ley de patentes medicinales que ni Menem había logrado aprobar a pesar de los insistentes reclamos estadounidenses. Kirchner sí “lo hizo·”. El Congreso aprobó antes de fin de año otro retroceso soberano, intelectual y económico en ese aspecto.
En Octubre Kirchner autorizó el ingreso de tropas y buques norteamericanas, españoles y de otros países para realizar el llamado operativo “UNITAS”. Para ello violó la Constitución ya que de acuerdo con ella sólo el Congreso puede autorizar ese ingreso. Pero como producto de las protestas en Mendoza y San Luis ya había tenido que suspender otro ejercicio -el “Aguila III”- con el consiguiente descontento norteamericano, con el UNITAS Kirchner volvió a capitular a las presiones para que este no se suspendiera ni se demorara. (más información sobre el tema en www.caminamos.com.ar)
Y sigue el ALCA donde el gobierno ya aceptó entrar, mantiene la negociación en reserva y oculta al pueblo como lo exige EE.UU. y sólo discute las condiciones de ese ingreso. (más información:ALCA y Deuda – Las dos caras de una dominación – Claudio Katz – Argenpress, 3/11/03))
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4.- A nuevas presiones viejas sumisiones.
a) Aumentos de tarifas, coparticipación y sobretodo las negociaciones de la deuda con los acreedores privados.
A pesar de todas las concesiones relatadas el FMI, con todo cinismo, anunció que postergaría la aprobación del examen del llamado primer tramo del acuerdo firmado que debía ser aprobado en diciembre. Y así lo hizo demorando ese tratamiento para enero. En el ínterín volvió a la carga con los chantajes.El mensaje implícito “concedan más o no damos por aprobado este primer tramo” estaba claro. Volvieron con los reclamos de aumentos de las tarifas, la discusión de la ley de coparticipàción federal –para asegurar los ajustes nacionales y provinciales prometidos por Kirchner en el acuerdo y que garanticen el 3% del superávit- y sobre todo con lo que llaman la “reestructuración de la deuda” en cesación de pagos a la que ya nos referimos. Si la economía había crecido más de lo previsto en el acuerdo en septiembre (5,5 % anual previsto frente a un crecimiento real en el 2003 de más del 8%), el superávit del 3% de un PBI mayor arrojaba consiguientemente una cifra superior también. Como buenos usureros, el FMI reclama la diferencia para más pagos de deuda. Por ejemplo reducir la quita a los “bonistas” del 75% al 60% o 70% o mantener la quita del 75%, pero hacer adelantos de pago a cuenta, o mantener la quita pero pagar algo de los intereses vencidos desde la cesación de pagos del 2001 -que el gobierno propuso eliminar directamente- o alguna otra variante. Sobretodo avanzar en las negociaciones más rápidamente. Los campeones de la “mala fe” (FMI . G-7) exigen al gobierno demostrar que tenía “buena fe” para cumplir con los acreedores privados y no extendía los plazos o dilataba sin dar pasos concretos.
b) Protesta pero paga
Kirchner sale a denunciar en discursos públicos violentamente que en el Fondo “nos quieren ahogar”. Sin embargo el mismo día, no en público sino en la trastienda pagó, para cubrir un vencimiento con el Fondo que nos “quiere ahogar”, 268 millones de dólares de las reservas o sea más de setecientos millones de pesos en efectivo. (Clarín, 20 de diciembre de 2003). Al no estar aprobada la revisión el Fondo se tomó de ello como excusa indicando que formalmente no está obligado a devolver esos pagos como ya explicamos. Pero Kirchner se sometió a la extorsión y aceptó pagar igual aunque siguió con los discursos.
c) Reformas al sistema financiero. Las compensaciones inmorales.
El Fondo insiste y aumenta exigencias. A fines de diciembre, como sabemos, agregó presiones para que se “cumplan las compensaciones a los bancos”. Se refería a las inescrupulosas compensaciones ya dispuestas por Kirchner y el Congreso a los bancos por la llamada indexación “asimétrica” (depósitos ajustado por CER y préstamos ajustados por el CVS) que paga, gracias a ellos, todo el pueblo argentino y que a pesar de que ya fueron votadas todavía el gobierno no las había reglamentado. Y agregaban reclamos de más compensaciones por los pagos que los bancos deberían hacer a valor dólar libre, en vez de 1,40 más CER, a los ahorristas que ganaron amparos. Los Bancos reclaman, con apoyo del FMI que la diferencia la pague también el pueblo a través de otro bono del Estado. El FMI volvió a reclamar sobre la negociación con las empresas privatizadas por el aumento de tarifas y sobretodo insistió con la “reestructuración de la deuda” exigiendo que se dialogue con los bonistas y se acepte que el resultado debe surgir de negociaciones y no de medidas unilaterales del gobierno argentino como Kirchner venía sosteniendo desde la propuesta hecha en Dubai.
d) Embargos e inhibiciones
A ello deben agregarse las presiones judiciales derivadas de acciones iniciadas en ese ámbito por titulares de bonos y fondos de especuladores, especialmente en Alemania y EE.UU., reclamando cobrar por la vía judicial. El gobierno en boca de Bielsa y de Alberto Fernandez le quitaron importancia pero sorpresivamente para ellos y para indignación nacional esas acciones ya han derivado en embargos e inhibiciones de algunos bienes del Estado Argentino en el extranjero. Esto ya ha hecho que por ejemplo Kirchner suspendiera una visita a Alemania por miedo a que le embarguen el avión presidencial y varios embajadores no dejan un día su sueldo en los Bancos ni las sumas giradas para gastos como por ej, el embajador en Bonn o en EE,UU.. Pero Kirchner siguió “negociando” en medio de la extorsión. Más allá de la suerte que finalmente corran estas medidas lo cierto es que desnudan a un gobierno que se somete a “diálogos” con quienes como el FMI y el gobierno norteamericano dejan correr estas acciones judiciales con características evidentes de presión y chantaje.
e) Las exigencias y concesiones políticas
Sorpresivamente –para el gobierno- el secretario de Asuntos Hemisféricos de EE.UU., el ya nombrado Roger Noriega, en los primeros días de enero critica públicamente la política exterior del gobierno y en especial la posición del presidente Kirchner y su ministro Bielsa con relación a Cuba y Fidel Castro y exige “una negociación seria y responsable” de la deuda en default. El gobierno rechazó el mismo día -en tono ofendido- lo que consideraba una intromisión intentando adjudicar esa opinión a una actitud aislada de un funcionario y no de todo el gobierno de Bush. Tres funcionarios salieron a responderle: Bielsa, Alberto Fernández y Aníbal Fernández. El mismo día interrogado el vocero del Departamento de Estado, Boucher, sobre los dichos de Noriega expresó: “sólo diré que el señor Noriega probablemente se expresó muy bien”. (Página 12, 8 dde enero)
Por si no bastara al día siguiente una declaración del secretario de Estado Powell ratificó los dichos de Noriega dejando claro que la intromisión imperial era oficial. El gobierno sugestivamente dejó de ver una ofensa en el tema. De tres peleando para contestar los dichos “impertinentes y agraviantes” (Alberto Fernández) de Noriega a guardar silencio cuando los ratifica el propio secretario de Estado yanqui Powell. En una actitud lamentable volvió a aceptar en silencio.
f) “Ganamos por nocaut”
Para peor Kirchner es interrogado sobre los titulares de los diarios donde se informa que “Bush citó a Kirchner para hablar de la deuda y de Cuba”. Kirchner contesta que “a nosotros no nos cita nadie” y a la pregunta ¿cómo va a salir la reunión con Bush? Contesta “Ganamos por nocaut” y luego trata de arreglarlo cuando duda si no ha trasgredido el límite que los Bush del mundo les ponen a gobiernos como los de Kirchner. (Página 12, 8 de enero). El 9 de enero Clarín relata como el gobierno”operó sobre los medios” para aclarar que lo que dijo Kirchner “fue una broma”. Como al principio no les dio resultado y ante el temor de que fuera mal interpretado en Washington se les encomienda a “los dos Fernández” –Alberto, el Jefe de Gabinete, y Aníbal, el Ministro del Interior- recorrer todos los medios de comunicación para dejar sentado el carácter de broma apuntado. “La cuestión es si Bush –se atemorizan- se divierte con el chiste o no”. (Clarín, Julio Blanck, ed. fecha citada). Parece una anécdota más pero revela – a nuestro modo de ver- el grado de sumisión al que llegan los gobiernos con el imperio. El Jefe de Gabinete y el Ministro del Interior llamando a los diarios para que publiquen que lo que dijo el presidente fue un exceso verbal que como tal no provocara malestar en el presidente norteamericano. Nos parece que resulta coherente concluir porqué un gobierno que le teme a esa circunstancia no pudo mantenerse firme ante la extorsión anteriormente descripta ni a todas las que la siguieron. Por supuesto que el gobierno al “que no lo cita nadie” concurrió días más tarde a la cita exigida por Bush
en Monterrrey.
g) El objetivo imperial de septiembre de 2004.
Por otra parte el gobierno norteamericano dejó trascender en esos días que le preocupaban otros temas referidos a la política exterior del gobierno argentino específicamente cierta ambigüedad de Kirchner en su posición con respecto a Evo Morales y una eventual caída del actual gobierno de Mesa en Bolivia y también respecto del presidente Chávez y un supuesto eje Kirchner – Lula – Chávez y Fidel Castro.
Las maniobras extorsivas tienen objetivos evidentes: Presionar para obtener todo lo posible en materia económica como en alineamiento en política exterior por encima de lo ya arrancado a Kirchner y luego sí aprobar el tramo. Amenazar que ello se repetirá con el segundo tramo (se debería aprobar en marzo) para, en el interín, seguir obteniendo concesiones. No sin alertar que en ese mes vence un compromiso de pago con el FMI de 3.000 millones que Argentina deberá pagar con sus reservas y que no serán devueltos si el segundo tramo no es aprobado o hasta que sea aprobado.
Y sobretodo dejar planteado cual será la política del G -7 y del FMI en septiembre donde se deben llenar los casilleros que quedaron vacíos: la cifra del superávit para pagar deuda en el 2005 y 2006 que el Fondo, como señalamos, reclama que supere los montos perversamente comprometidos por su magnitud del 2003 y 2004. Para ello lo que el gobierno quería postergar –reestructuración de deuda impaga, aumentos de tarifas, etc.- el FMI y el G-7 reclaman que para esa fecha ya esté cumplimentado.
Las indignantes presiones –como es público- se reiteraron y aumentaron. El gobierno intentó adjudicarlas a la número dos del Fondo –Krueger- y a su supuesta rigidez. Pero luego se expresó en igual sentido el subsecretario del Tesoro, Taylor, y luego el propio Snow, secretario del Tesoro norteamericano. Es decir era el gobierno norteamericano, el supuesto aliado de Kirchner.
h) Ocultamientos a la población.
En el medio se confirma que el gobierno dice y hace en privado algo distinto a lo que postula en público. Clarín informa el 5 de enero que como forma de amortiguar las presiones “el gobierno ofreció aumentar los pagos a los acreedores en mil millones de de pesos”. Ante la difusión de la noticia el gobierno sale a desmentirla al día siguiente pero Clarín insiste en que la oferta secreta existió y señala que la noticia la brindó confidencialmente el propio Gobierno. (Clarín, 6 de enero de 2004).
Las presiones crecieron ya que además se daban en el marco de que Bush “había citado” (así tituló Clarín) a Kirchner para un encuentro entre los dos gobiernos en Monterrey, México el 13 de enero con motivo de realizarse allí una reunión de todos los presidentes de América (con la exclusión histórica de Cuba). EE.UU. trasmitía implícitamente que si no había avances antes, entonces en la reunión Bush le iba a plantear el tema Kirchner.
i) El “sindicato” de bancos.
Al mismo tiempo desisten los bancos extranjeros a los que el gobierno pensaba encargarles la intermediación para instrumentar, en su momento, con los acreedores privados el canje de los bonos y llevar adelante la “reestructuración” . Como se sabe ni siquiera en esto Kirchner se diferenció de sus antecesores. Es tal el sometimiento que sin chistar, y pudiendo encargar esta tarea al Banco Nación y demás Bancos oficiales, Kirchner – Lavagna se prestan a pagar comisiones importantes a Bancos extranjeros que además obviamente no defienden el interés del país sino el opuesto. Pagados entonces con el dinero del pueblo argentino su tarea es ver como le sacan al país todo lo que pueden en beneficio de los acreedores y el suyo propio (comisiones mediante). Precisamente por eso desistieron porque consideraban insuficiente la propuesta de Kirchner – Lavagna para los titulares de bonos.
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5.- La aprobación del llamado “primer tramo”.
El 9 de enero Kirchner recibe un llamado de Köhler, presidente del FMI, que le comunica que va a recomendar que el Fondo apruebe finalmente el denominado primer tramo que debería haber aprobado en diciembre.
Kirchner vuelve a presentar como un triunfo la aprobación exhibiendo incluso haberla obtenido personalmente. “¿Estados Unidos intervino en la negociación”, le preguntó un periodista. “No,no,no. Hablé yo personalmente con Köhler, retrucó Kirchner”.(Clarín 10 de enero de 2004). Esa declaración figura en la página 3 del citado matutino. La pagina 4 lleva este título:”Lavagna: ‘El papel de EE.UU fue decisivo’ para acordar con el FMI.”. Allí cuenta que durante esos días habló varias veces con los ya citados Snow y Taylor y “de esas conversaciones y de los contactos que tuvo con Köhler, derivó el anuncio de la aprobación”, “tuvieron (EE.UU., Snow, Taylor, Köhler) un papel importante, decisivo”. (Clarín, ed.cit.) Es más quien dio el anuncio en realidad no fueron ni Köhler ni Kirchner ni menos Lavagna, sino la Consejera para la Seguridad Nacional del gobierno norteamericano, la belicista Condoleezza Rice quien, en declaraciones a las que luego aludimos, fue la primera que se refirió al tema horas antes en la misma ciudad de Monterrey. (Clarín, edic. cit.)
Ello marca también el poco digno papel que cumplen los gobernantes y funcionarios argentinos tratando de demostrar un poder de decisión independiente que en la práctica no ejercen y encima contradiciéndose entre sí.
En lo que sí coinciden Kirchner y Lavagna es que no cedieron nada para lograr esa aprobación. Todo lo intentan reducir a que finalmente en el Fondo entendieron la posición argentina. “Hicieron lo que tenían que hacer”, dijo Kirchner; “no hubo cambios en lo ya firmado en septiembre”, aseguró Lavagna (Clarín, edic. cit.) quien se enorgullece de ese acuerdo.
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6.- La realidad desmiente al gobierno.
a) La “reestructuración” de la deuda
El FMI informa oficialmente mediante un comunicado que se ha llegado a un entendimiento sobre los términos de una nueva carta. Es decir a pesar de los dichos de Lavagna respecto de que no hay ningún cambio, voceros del Fondo, aclararon que “justamente porque hay cambios” es “que hubo necesidad de redactar una nueva” Carta de Intención. La más saliente de las concesiones reside en que el gobierno argentino establece en la nueva carta “su determinación a completar una reestructuración de la deuda que tenga un amplio apoyo de los acreedores”. Es decir empieza a cederse respecto de la postura supuestamente inamovible de la oferta de Dubai que fue rechazada por los acreedores y que era según Kirchner inmodificable. Si se acepta ahora que la reestructuración deberá tener el amplio apoyo de los acreedores es evidente que se preparan a modificarla.
Es a lo que aludió la consejera Rice cuando advirtió el mismo 10 de enero en Monterrey que “Tiene que haber decisiones muy difíciles… la Argentina tiene que dar algunos pasos difíciles… lo que estamos haciendo (los EE.UU.) es alentar a Argentina a tomar las decisiones difíciles que necesita” (Clarín, 10 de enero).
Es también lo que trascendió del encuentro de Kirchner con Bush. “La conclusión más clara del encuentro” fue que Bush le trasmitió a Kirchner que “es muy importante que cumpla con sus compromisos con el Fondo”, “que todo el mundo sepa que tiene la voluntad política de cumplir”. Refiriéndose al encuentro el ya citado Noriega señaló que en el nuevo acuerdo con el Fondo, Argentina se comprometió a “negociar de una manera equitativa y justa” con los acreedores privados y a “buscar una solución que tenga un nivel alto de participación”. (Clarín, 16 de enero).
b) La política exterior
No había terminado de pasar un día de haberse reunido con Bush, cuando Kirchner señala que no va a viajar a Cuba en Febrero modificando el anuncio que había efectuado el canciller Bielsa. (Clarín, 16 de enero). Aunque señala que no tenía fijado el viaje -con lo que contradice a su propio canciller y éste que lo había anunciado a su presidente- luego una nota de Fidel Castro, escrita para justificar y comprender la postergación, en realidad termina desautorizando a Kirchner al confirmar que había para Febrero un viaje previsto a Cuba cuya suspensión fue anunciada –“casualmente”- un día después del encuentro de Bush con Kirchner.
Aclara también que no ha apoyado a Evo Morales, “lo que le dije a Evo Morales es que ….apoyar las instituciones en ese momento pasaba por apoyarlo a Carlos Mesa, el actual presidente boliviano”. (La Nación, 18 de enero). Mesa, por supuesto, es el gobierno que hoy apoya Bush para Bolivia.
En cuanto a las preocupaciones norteamericanas de un supuesto “eje izquierdista” que pasaría por Argentina, Brasil, Venezuela y Cuba, Kirchner también toma distancia y hace buena letra: “Del único eje cierto que le puedo hablar en Sudamérica es el de Brasil/Argentina o Argentina/Brasil…. basta ver qué políticas conjuntas hemos hecho con Venezuela y Cuba y no hemos hecho ninguna” (La Nación, ed. cit.). Por las dudas sobreabundó sobre lo no cuestionado: desmintió que haya apoyado al candidato presidencial Tabaré Vázquez del Frente Amplio uruguayo en su reciente visita a Montevideo.
Y si se distancia de unos reafirma su acercamiento a otros cuando también declara que “lo vió a Bush en una actitud solidaria y de apoyo” (La Nación, edic. cit.)
c) La carta secreta del gobierno al FMI.
Por supuesto todo queda más claro, incluyendo la “actitud solidaria” (palabra que parece totalmente inadecuada vinculada a Bush y a sus actitudes políticas) cuando se van conociendo las precisiones de Kirchner en relación a lo reclamado por EE.UU..
Más notorio cuando se conoce que en realidad el 9 de enero, el mismo día del llamado del Director gerente del FMI, Köhler, a Kirchner, el gobierno había enviado al Fondo una carta secreta suscripta por Lavagna donde se establecen los acuerdos que explican todas las conductas posteriores.
La carta fue calificada por el Fondo como “estrictamente confidencial”.
Entre los nuevos o ampliados compromisos suscriptos por el gobierno en esa carta se incluyen, entre otros, los siguientes: 1) adelantar un semestre el cierre de las negociaciones con las empresas privatizadas de gas, agua y electricidad, lo que implica fijar fecha cierta (no más de junio) a un aumento de tarifas en esos sectores. 2) Reestructurar la banca oficial. 3) Comprometerse ante el Fondo a hacer pagos de capital para reducir la deuda con los organismos financieros. 4) Iniciar antes de lo comprometido en la carta de Intención la reducción del impuesto al cheque. 5) Avanzar en la discusión de la ley de Coparticipación Federal. 6) ratificar que el superávit será creciente para los años 2005 y 2006. Y especialmente lo que expresaba el comunicado del FMI: Argentina precisaba en la carta que su gobierno “va a considerar las sugerencias de los acreedores privados en la renegociación de la deuda” para atraerlos a la negociación. Lo inamovible empezaba a dejar de ser tal. (Clarín, 28 de enero de 2004, que publica un facsímil de la carta).
d) Las compensaciones a los bancos
El 27 de enero el gobierno mediante decreto PEN 117/04 reglamenta la compensación a los bancos por la llamada “indexación asimétrica”.El título de los diarios es elocuente. “Cumplen un pedido del FMI:dan $2.800 millones a los bancos”.(Clarín, 27 de enero). Como señalamos más arriba era uno de los reclamos del FMI expresado directamente o también formulado como exigencia de “saneamiento” del sistema financiero. Habiá sido además una de los argumentos utilizados para demorar la llamada aprobación “del primer tramo”. El gobierno habia repudiado esa demora, la consideró injustificada y argumentó que ya había sobrecumplido las llamadas metas. Las preguntas surgen solas; si era así ¿porqué acceder a cumplimentar las compensaciones?. ¿Porqué acceder a satisfacer los restantes requerimientos si las metas estaban sobrecumplidas y el gobierno afirmaba que no iba acceder a más concesiones?.
Es decir si uno repasa todas las presiones ejercidas por el imperio a partir de que postergó la aprobación del llamado primer tramo en diciembre se asombra de ver como fueron surtiendo efecto en las concesiones efectuadas por el gobierno argentino.
Por supuesto no en todas. Para algunos miembros del FMI todavía se podría haber obtenido más. (Por ej. aumentos concretos de tarifas, o aceleración en la reestructuración de la deuda o modificaciones en la propuesta de reestructuración,etc.) Para la mayoría Kirchner había cedido lo suficiente.
A pesar de ello recién a fines de enero se reúne el directorio del FMI y se acuerda aprobar el primer tramo. Cuarenta días más tarde de lo establecido y encima con votación dividida entre los miembros del G-7. Fue la primera vez que se dividen los representantes del G-7 en el FMI con relación a apoyar el programa con Argentina. Tres países del G – 7 se abstienen: Gran Bretaña, Italia y Japón. A ellos se suman otros países. La mayoría, en cambio, sigue a EE.UU., Francia, Canadá y Alemania que optan por votar positivamente. Muchos factores influenciaron para ello. De la mayoría hemos dado cuenta precedentemente.
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7.- Los pagos de deuda a los organismos.
Y no se entienda que son sólo “señales” de Kirchner. Son pagos concretos de deuda externa postergando la llamada deuda interna. Sólo en tres meses Argentina –de septiembre que firmó el acuerdo a diciembre- pagó 1362 millones de dólares a los organismos financieros internacionales más de lo que estos reembolsaron. De ellos 355 millones corresponden a pagos de intereses y el resto canceló capital. Canceló vencimientos al FMI por 769 millones, al Banco Mundial (BM) por 532 y al BID por 61 millones. Pagó 4.690 millones y le dieron nuevos préstamos o refinanciaciones de vencimientos por 3.328 millones de dólares. De allí la diferencia a favor de los organismos. En la Carta de Intención de septiembre se había determinado que “la exposición de los organismos se mantendrá en forma constante y Argentina abonará intereses con sus propios recursos”. Sin embargo la “exposición por pagos de capital no reembolsados se redujo en nada menos que 1006 millones de dólares”. (Clarín, Ismael Bérmudez, 20 de diciembre de 2003). Donde está la deuda interna como prioridad si se tiene en cuenta por ej, que según datos de la misma fecha indican el crecimiento de la indigencia o sea del número de indigentes en el país como consecuencia del aumento del precio de los productos de la canasta familiar. (Artemio López).
No está demás señalar que desde fines del 2001 los pagos netos de Argentina (realizados por Rodríguez Saa en la semana que estuvo en el gobierno y fundamentalmente por Duhalde y por Kirchner) a los organismos financieros multilaterales sumaron 6.414 millones de dólares.
En el marco de ceder y ceder priorizando a los usureros el gobierno ha tolerado incumplimiento tras incumplimiento de los organismos financieros. Otro ejemplo es el Banco Mundial que como dice Clarín “prestó poco pero cobró mucho”. (edic. del 9 de enero de 2004)
Redujo su “exposición crediticia” en Argentina nada menos que en 1.377 millones de dólares. Esa suma resulta de que en los últimos doce meses (durante todo el 2003) se le pagaron al BM 3.339 millones de dólares y en el mismo período el organismo desembolsó o reembolsó 1.962 millones. El de por sí impactante saqueo de riquezas del país abonadas por Kirchner implica además un cínico incumplimiento de los suscripto por el FMI en la carta de Intención firmada con Duhalde – Lavagna en Febrero del año pasado y con Kirchner – lavagna en septiembre del mismo año. Allí se explicitó –como ya lo señalamos- que los organismos se comprometían a compensar con desembolsos cada dólar pagado por el país. La diferencia a favor del BM equivale a cerca de cuatro mil millones de pesos. (Clarín,9 de enero).
Es decir un país empobrecido brutalmente se sometió por acción de su gobierno a priorizar pagos de deuda externa de tal magnitud que redujo lo que se denomina la “exposición” del acreedor frente al deudor. Y encima en la carta calificada de “confidencial” Kirchner se compromete a realizar pagos que sigan reduciendo esa exposición. Por ello precisamente es que mientras la “exposición” se reduce aumenta la indigencia o se mantiene la pobreza en más de la mitad de la población. Por ello el FMI termina aprobando lo que aprueba. Lo denunciable es el rol del gobierno que ni desnuda la hipocresía de los “buitres”oficiales ni difunde estos datos ni reclama estos pagos. Ni siquiera es coherente con su estrategia de “negociar”. Un elemental deseo de influir en esa “negociación” obligaría a reclamar por esos pagos ya que ellos no están supeditados a la aprobación de “tramos” ni supuestos similares. Directamente se los roban. Cabe preguntarse ¿cuál sería el equivalente en “deuda interna” -la que el gobierno dice priorizar- de esas sumas retenidas y no reclamadas?. ¿Cuántos de puestos de trabajo?. ¿Cuántos centros de salud en barrios? ¿Cuántos medicamentos?
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8.- La extorsión sigue su marcha. Lo inaceptable es aceptable para el gobierno.-
La misma votación encierra una amenaza inaceptable. Con un 65,5 % de los votos contra un 34,5 % del directorio se le está diciendo al país que para que se apruebe el segundo tramo tendrá que hacer aún más méritos. El comunicado del organismo usurero vuelve a exigir la resolución del tema tarifas y mostrar avances en “la reestructuración de la deuda en default” como el “más crítico para el próximo periódo de revisión”. En síntesis, como señala Bonelli, el FMI “exige que se den pasos concretos para negociar con los acreedores caso contrario, el FMI no girará fondos en marzo para que Argentina cancele vencimientos por 3.100 millones de dólares”. (Clarín, 30 de enero).
Al mismo tiempo la funcionaria Rice manda al embajador norteamericano ante la OEA, John Maisto, a Buenos Aires a insistir en lo mismo:”Para Estados Unidos, la renegociación de la deuda es absolutamente clave”.
En un encuentro de Kirchner con Aznar en Madrid, éste manifestó la misma presión y trasmitió el mismo mensaje de parte del G-7. (Clarín. 30 de enero) .
Se suma el subsecretario del Tesoro norteamericano ,Taylor, “la prioridad pasa por la deuda en default”. (Clarín, 3 de febrero) Insiste con igual mensaje al día siguiente.
Finalmente es el propio Grupo de los Siete (G-7) el que por unanimidad intima públicamente a Argentina que “acelere la negociación con los acreedores privados y negocie de buena fe” con ellos.
Se suceden simultáneamente inhibiciones de bienes argentinos y el juez Griesa de Nueva York ordena confeccionar la lista de bienes del Estado argentino en el exterior y no sólo en EE.UU.. El comienzo de ejecución de embargos solicitados por los acredores que ya le ganaron juicios al Estado por varios cientos millones de dólares ya está autorizado y no tiene plazo de caducidad. Queda en manos de los acreedores solicitar incautación de los bienes que puedan ser ejecutables en el momento que lo consideren. La extorsión abarca todos los ámbitos. El “Financial Times” uno de los más importantes órganos de la usura internacional, editado en Londres, cuestiona al Fondo por aprobar “las metas” indicando que Argentina no está “negociando con equidad” con los “que ayudarían a recuperar la economía argentina, los tenedores de bonos extranjeros y argentinos, las companías de servicios públicos cuyas tarifas han sido congeladas por el gobierno y con el FMI”. El cinismo es total. Como lo sabemos en América Latina son los sectores nombrados los que se llevan nuestra riquezas ayudados por los gobiernos del continente.
El gobierno, por su parte, pretende aparentar que sigue negociando con firmeza y sin concesiones aunque ya se cuida de exhibir euforia. Desde el imperio le han advertido que sea cuidadoso en sus expresiones y actitudes. Kirchner dócilmente acepta y ordena bajar los decibeles. Pide discutor mejor los preparativos de actos de apoyo al gobierno “en la batalla contra el FMI”, desalienta lo que antes estimulaba como iniciativas para un eventual plebiscito de apoyo a la “quita del 75%” o comprende que gobernadores igualmente perceptivos de los mensajes del Norte, posterguen escenas de apoyo a Kirchner como fotografías de todos ellos reunidos con el presidente en la Casa Rosada.
Cambia el lenguaje desafiante. En algún caso se pasa más a implorar: “Argentina no negocia de mala fe, está exteriorizando su precariedad” apela el canciller Bielsa en un reportaje ( Clarín, 9 de febrero).
Por otra parte la aprobación del primer tramo confunde al gobierno en algunos aspectos pero no a los “buitres” oficiales.
Tenía esperanzas que aprobado el primer tramo, por ej. el Banco Mundial otorgaría la suma de 4.800 millones de dólares pendiente desde la postergación de diciembre, de los cuales 500 millones eran de entrega inmediata y con los que el gobierno contaba para abonar en parte los 3.000 millones al Fondo en marzo. (Lavagna, Clarín,10 de enero).
Sin embargo el organismo, que como vimos ha recibido sumas fabulosas durante el año, en pagos efectuados por el gobierno de Kirchner, volvió a postergar el desembolso. Y supeditó ahora el tratamiento del crédito a la revisión de marzo. “Es importante que se concrete (la revisión del Fondo) antes que nosotros procedamos”, señaló James Wolfensohn, presidente del organismo.(La Nación, 14 de febrero). El gobierno acepta nuevamente en silencio absoluto mientras prepara anuncios sobre lo que le reclaman.
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9.-Otro retroceso de Kirchner. Los últimos anuncios..
El 9 de febrero Lavagna viaja a Miami donde se reúne con toda la cúpula del FMI. El reclamo del Fondo siguió orientado a cambiar los planes del gobierno argentino de llevar la discusión con los bonistas para más adelante; la presión era para acelerarla. Es decir apuntó especialmente a lo que entienden es una demora de Argentina en “la reestructuración”. Frente a la exigencia no hubo “firmeza” ni denuncias del rol nefasto de los organismos ni del carácter especulador de muchos de los tenedores de bonos ni de las enormes ganancias que ambos han tenido sin ir más lejos a lo largo de la década del 90. Lamentablemente en este tipo de reuniones el gobierno no reitera lo que a veces dice en los actos públicos señalando esas responsabilidades.
Ya nos hemos referido a los cuantiosos pagos realizados a los organismos multilaterales, sus ganancias usureras y una deuda ilegíma ya pagada varias veces. En relación a los bonos en manos de acreedores privados un reciente estudio del propio FMI dedicado a calcular los márgenes de rendimiento de los títulos establece que “gozaron de períodos de ganancias espectaculares” como el de 1989-1992 hasta el Brady o con “rendimientos muy positivos” entre 1994 y 1997 y “muy buenos” hasta el año 2000. (Página 12, 12 de febrero). En la mayoría de los casos recuperaron con creces lo que les costó el título mientras en esos pagos se acentuaba la decadencia argentina. Por supuesto nos estamos refiriendo a los que compran títulos para especular (los fondos buitres) y no a los titulares individuales que tienen bonos porque el Estado se los impuso en pago de obligaciones o sueldos que debía pagar en efectivo y los perjudicó con papeles o pequeños ahorristas.
Estos argumentos no impulsa al gobierno a rechazar las exigencias ya descriptas.
Al contrario Lavagna anticipó medidas destinadas a satisfacer lo requerido por el Fondo y el G-7. Anunció que en los próximos días se informaría sobre un nuevo “sindicato de bancos” para acelerar la negociación con bonistas. Agregó que en pocos días se hablaría públicamente de la fecha en que se haría una propuesta más concreta a los tenedores de bonos y además se anticipó la decisión de aumentar las tarifas a las empresas privatizadas.
a) El “sindicato de bancos”
En efecto de acuerdo con lo prometido por Lavagna en Miami el gobierno anunció que el “sindicato de bancos” estaría integrado por Merrill Lynch, Barclays y UBS.
Como hemos señalado precedentemente los primeros bancos extranjeros propuestos desistieron por entender que la propuesta de Dubai dejaba poco margen para negociar y obtener jugosas comisiones. El gobierno intentó entonces con el Banco Nación como agente internacional pero EE.UU. le recordó que había un compromiso internacional de contratar a bancos externos (Clarín, 30 de enero). De allí cabe concluir que el gobierno ni en ese aspecto reclama autonomía de decisión. Los bancos que harán de “intermediarios” en realidad se adecuarán entonces –como en tantas otras opòrtunidades anteriores y en otros lugares- al marco que le establezcan los organismos financieros y el G-7. En ese marco buscarán cobrar las mejores comisiones.
El gobierno había señalado que quedaban descartados de ser contratados los bancos que hubieran cumplido tareas similares durante el menemismo. Ni eso pudo mantener Kirchner. Los bancos elegidos tienen su historia y resulta también un símbolo que el dúo Kirchner – Lavagna recurra a comisionistas tan vinculados a iguales tareas y con trayectoria tan perjucial para los intereses argentinos.
Merrill Lynch ya actuó como asesor nada menos que de Cavallo en el intento de realizar un segundo megacanje en diciembre del 2001, días antes de ser echado por el pueblo del Ministerio de Economía, horas antes que lo fuera también De la Rúa.. (Página 12, 16 de febrero, matutino que afirma que la selección fue impuesta por la Secretaría del Tesoro norteamericana, versión no sólo creíble por lo ya expuesto sino también por la acentuada postura oficialista de la fuente periodística).
Merrill Lynch además fue acusado junto al otro elegido, UBS, por Elisa Carrió y la Comisión de Lavado la que detectó “fondos negros entre Argentina y Uruguay, que en muchos casos eran manejados por Merrill Lynch y el UBS” (Pagina 12, 15 de febrero).
El gobierno anunció también los bancos “nacionales” que intervendrán en las negociaciones en el ámbito local: además del Banco Nación se seleccionó al Francés y al Galicia. Como se sabe el Galicia fue otro de los cómplices y principales beneficiarios de la política financiera y de privatizaciones de la “década infame” menemista para no remontarnos más atrás. Baste recordar que actuó, en 1993, junto al Banco Río –entonces del grupo Pérez Companc- como colocador local de las acciones de YPF, uno de los grandes negociados en perjuicio del país de los 90.
Por supuesto el solo hecho de la integración del “sindicato” ya constituía una buena noticia para el FMI. Los antecedentes reseñados aumentaron su entusiasmo. “Un paso adelante” consideró el Fondo la elección de los Bancos. (La Nación, 14 de febrero)
b) Compromiso público de concretar la propuesta a los acreedores privados
Lavagna, a través de su vocero Armando Torres, anunció también que en Abril el gobierno hará una oferta para renegociar la deuda. “Lo anunció Economía, luego de una fuerte presión de los países del G7”, señala Clarín (edic.del 14 de febrero). Como lo denunciamos más arriba el reclamo era especialmente porque se acelerara con anuncios concretos la llamada “reestructuración” de la deuda en “default”. Lo que estaba previsto para el segundo semestre y si era posible más allá el gobierno, claudicando a las presiones, lo anunció para dentro de “50 o 60 días” en los que se darán a conocer los términos del canje. Si se considera que ahora el gobierno se comprometió con el FMI a que la propuesta deberá contar con “la aceptación de la mayoría de los acreedores” es evidente que el retroceso de la postura inicial es profundo. Todo indica además que está buscando -para modificar la cerrada negativa de los acreedores- variantes que le permitan al gobierno aparentar que no se ha movido de la “quita del 75%” y asimismo proponer mecanismos que signifiquen aumentos en los pagos reales a los bonistas de forma de acatar el acuerdo que le arrancó el FMI de “que la mayoría” de éstos acepten lo que se oferte.
Esto tira por la borda la reinvindicación que hacía el gobierno de su “táctica” de privilegiar los pagos al Fondo y a los otros organismos (BM y BID) respecto del pago de los tenedores de bonos. Creía que era una maniobra inteligente que lograba separar a los primeros de los segundos. Más allá de que por supuesto el Fondo prioriza cobrar primero y los países imperialistas priorizan no tener que poner plata al FMI si Argentina o algún otros país deja de pagar, lo cierto es que tanto el G-7 como el Fondo derrumbaron esa maniobra infantil.
Como lo señala Alan Cibils, (“Investigador Asociado senior del Center for Economic and Policy Research Washington D.C.”) “el Fondo se ha convertido en lobbista de los acreedores privados”. De allí se pregunta “Ahora que el Fondo y los acreedores privados defolteados negocian juntos ¿cómo justificar un acuerdo con dicha institución?” (Página 12,Cash, 18 de enero de 2004).)
c) El aumento de tarifas
Como es público y notorio “el ajuste en las tarifas era una de las exigencias de más larga data de los organismos internacionales y su autorización implica un cambio en la política oficial ya que hasta ahora el gobierno había afirmado que no iba a disponer ninguna suba hasta terminar la renegociación de los contratos con las empresas privatizadas”. Así lo comenta el diario La Nación, en su edición del 14 de febrero, con un inocultable tono de alegría. Los aumentos de gas y de electricidad para medianos y grandes usuarios industriales y comerciales son retroactivos al 1º de enero. Esta es una de las grandes concesiones de Kirchner el que una y otra vez había afirmado que sólo en el marco de compromisos de inversión y de renegociación serían autorizados aumentos. Primero compromisos de inversión y luego recién aumentos. La presión repudiable del G-7, especialmente de los países europeos donde se encuentran la mayoría de las casas matrices de las empresas privatizadas hizo retroceder a Kirchner (a pesar de que había afirmado públicamente: “a mí no me van a torcer la mano”).
Todavía habrá que ver las consecuencias de esos aumentos para la población pero lo que resulta evidente es que se abrió la puerta a aumentos más generalizados. Periódicos oficialistas y no tanto coinciden en esto: “El hielo de las tarifas se empezó a derretir” (Página 12, 14 de febrero);. “Es el primer ajuste de tarifas desde la devaluación”. “Se entreabrió la puerta” (Clarín, 14 de febrero);
Los empresarios de las privatizadas beneficiarias – los que obtuvieron empresas por migajas y ganancias impresionantes en la década del 90- sostuvieron (en el sector eléctrico, por ej.) que el anuncio “era muy positivo” porque “termina con el congelamiento e inicia un proceso de recomposición”. Y más contundemente agregaron “si se quiere reanudar las inversiones en el sector es importante iniciar el camino de los aumentos”. (La Nación, 14 de febrero). Al revés de lo que proponía el gobierno. Como reclamaban las empresas las inversiones –si las hay- seguirán proveniendo del dinero del pueblo vía aumentos de tarifas. Así funciona el capitalismo.
Y en lo que aquí respecta “El gobierno volvió a dar una muestra de buena voluntad con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y ayer autorizó aumentos en las tarifas” (La Nación, 14 de febrero); “La señal más fuerte para los de afuera fue la suba de tarifas de luz y gas” (Clarín, 14 de febrero).
. De esta forma –concediendo y defraudando a la población- se aseguró varios votos favorables en el directorio del FMI.
d) La negociación con Aguas Argentinas
En diciembre Kirchner habia amenazado a la concesionaria en que o cumplía o “iban a hablar de otra forma”. Aguas Argentinas ha incurrido en numerosos incumplimientos que de acuerdo al propio gobierno justificarían la rescisión de la concesión. A su vez Aguas Argentinas ha demandado al Estado por incumplimientos derivados de la ley de emergencia económica y cambiaria ante el Tribunal Arbitral Internacional del Banco Mundial, el CIADI, junto a otras numerosas empresas y por las mismas razones. Kirchner le exigió que desistiera de esa demanda como una condición para negociar y advirtiéndole que la alternativa, en caso contrario, era la rescisión (o “sino vamos a conversar de otra manera”, se envalentonó). Presionado por asegurar el voto de Francia en el FMI, cambió de parecer y ahora abrió una negociación de eventuales inversiones sin que la empresa de capital francés desistiera de la demanda. Sólo aceptó suspenderla y transitoriamente a resultas precisamente de esa negociación.(Página 12,12 de febrero). En realidad los incumplimientos de Aguas Argentinas son de tal magnitud que el retroceso del gobierno en la rescisión son de enorme gravedad. Pero priorizó un voto favorable de Francia en el Fondo.
e) La “quita no se cambia” pero se la puede modificar.
Todos los días tratando de que pasen desapercibidos y no deterioren las expectativas que gran parte de la población guarda con el gobierno, Kirchner o Lavagna concretan pasos en la dirección de lo que hoy reclama el FMI: la aceleración en la negociación con los acredores privados y que la propuesta sea aceptada por la mayoría lo que implica que el gobierno les ofrezca de la forma que encuentre más pagos de lo que hasta ahora ha ofrecido. Manteniendo la quita del 75% o cambiándola , lo que le importa a los “bonistas” y al Fondo es que el gobierno se comprometa a pagar más de lo que ha ofrecido hasta ahora.
Como es sabido Lavagna había expresado muchas veces que no reconocía ni reconocería a las organizaciones de “bonistas” constituídas en el exterior especialmente a la GCAB, presidida por Nicolas Stock, un conocido símbolo de los llamados “fondos buitres” que pululan por el mundo comprando títulos de deuda y extorsionando países apadrinados por los organismos oficiales (El FMI en primer lugar) más “buitres” que los anteriores.
Repentinamente y como consecuencia de la “buena letra” que está haciendo Kirchner ante el G-7 y el FMI (los que no le iban a torcer la mano) el gobierno decidió enviar un observador –el diplomático -consejero financiero- argentino en EE.UU. Federico Molina- a la reunión que el citado Comité Global realizará en nueva York el martes 24 de febrero próximo (Clarín, 20 de febrero) reconociéndoles el carácter que antes negaba y denunciaba como los “que fueron al casino y perdieron”, “atorrantes de afuera y de adentro”, “buitres”, etc..
A la propuesta de Dubai –la que era inmodificable- ahora el gobierno le incorpora un “cupón atado al crecimiento en los tres tipos de bonos ofrecidos”. En Dubai se había ofrecido tres bonos, uno atado al crecimiento. Si se aceptaba en canje de la actual deuda este último bono solo se cobraba si Argentina crecía. Sino no había cobro. Ahora se le agrega este cupón a a todas las aleternativas. Habría “como un piso”. Si se crece más del piso la suma a cobrar por los bonistas será mayor. Si la economía argentina no crece ahora se cobra igual, el “piso” aunque sin el plus. Si se crece se cobra el piso más el plus resultante del porcentaje del crecimiento. En todos los casos se cobra.
Además como ya dijimos el gobierno estableció que los intereses devengados desde el “default” en el 2002 no se iban a pagar. En los últimos días “fuentes del Ministerio de Economía admitió que se podrían incluir también el pago de una parte de los intereses caídos”. (Clarín, 20 de febrero).
Estas modificaciones más allá de que se concreten o se termine en otras lo cierto es que buscan mecanismos para pagarles a los acreedores privados una parte superior a lo afirmado por el Gobierno y satisfacer al G-7 y aL FMI. Aunque mantenga formalmente la “quita del 75%” que para el gobierno era “causa nacional” les dice a los “bonistas” y al Fondo que les va a pàgar más pero… por otros mecanismos.
Es que luego de toda la retórica “antifondo” -“nos quieren ahogar”, decía Kirchner hace sólo dos meses- ante los aprietes se afloja y se afloja. Ya vimos las aclaraciones del propio presidente.
Ahora el ministro del Interior, Aníbal Fernández, deja claro que “no somos enemigos del FMI, somos socios”. Página 12 que resaltó una y otra vez “la digna postura” de Kirchner en grandes titulares de tapa, ahora explica, en un párrafo perdido, que “Acorde con el momento de la negociación, la belicosidad fue dejada de lado”. La Nación coincide con Página y celebra la postura del gobierno, el que además recibe adhesiones como las del ex – Ministro de Economía menemista Roque Fernández, que celebra las últimas “noticias positivas” en la negociación. (“La Nación”, 16 de febrero).
f) El viaje de la senadora Kirchner a EE.UU..
En esos días viajó a EE.UU. la senadora Kirchner. El discurso de que tuvo en los diversos escenarios en los que se presentó fue similar al lenguaje utilizado por el canciller Bielsa. Solicitó comprensión y en la línea de Torcuato Di Tella se precupó por la “seguridad” y el “liderazgo” de los EE.UU. en el mundo alertándolos que “si exigían demasiado la crisis de los países pobres” afectaría la seguridad del “primer mundo” (Clarín, 11 de febrero). Discurso paradojal para un gobierno que pretende exhibir que se encuentra inmerso en una dura batalla contra los poderosos del mundo. Más paradojal para el gobierno de un país que viene siendo saqueado y ahora extorsionado a grado extremo por esos países que dominan el Fondo e integran el G – 7.
Claro que el discurso no era en un barrio pobre de La Matanza sino en el Consejo de las Américas fundado por David Rockefeller –principal apoyatura entre otros tantos crímenes- de la dictadura videlista, de Martínez de Hoz y del endeudamiento externo fraudulento. Tampoco era frente a centenares de matanceros desocupados sino ante financistas como el HSBC, ABN-AMOR,Goldman Sachs (Clarín,11 de febrero) e invitada por el presidente del CitiBank, William Rhodes.
El encuentro especial con Rodhes, según el periodista van der Kooy -fuente creíble en este caso ya que se trata de quien suele realizar análisis más bien oficialistas- estuvo “urdidas por ambos” (Kirchner y señora) ya “se trata de uno de los bancos con posición más intransigente frente a la quita del 75% de la deuda propuesta por la Argentina.(Clarín, 15 de febrero, confirmado por La Nación, 23 de febrero).
Tanto Rhodes como Rockefeller habían recibido juntos a los Kirchner meses atrás en el nefasto Consejo de las Américas.
También un símbolo la relación de Kirchner con Rodhes. El mismo Rhodes, el del Citicorp – Citibank, antes tan cómplice de Martínez de Hoz como de Menem y Cavallo, representante de la banca acreedora hasta el Brady cuando les pasaron la deuda a los fondos de inversión y bonistas individuales, hoy anfitrión reiterado de Kirchner.
g) El pago de marzo y la garantía del Fondo
De tanta firmeza prometida sólo quedó algún chisporroteo referido a que, según afirmó el gobierno, si después de tanta concesión no se aprueban con anticipación “las metas del segundo tramo” Argentina no iba a pagar los vencimientos de marzo,con el Fondo, apelando a las reservas. “Argentina no pagará hasta que el directorio no le garantice la aprobación” (Página 12, 14 de febrero).
Inmediatamente el vocero del FMI, Dawson, amenazó: “no hay ninguna relación entre los pagos y la revisión del programa”. “El Fondo no puede aprobar un crédito si hay una obligación de pago pendiente”. Y agregó si no se paga Argentina “corre el riesgo de quedar aislada de todo financiamiento”. (Clarín, 14 de febrero).
Enseguida Kirchner aclaró que “se malentendieron sus advertencias sobre la posibilidad de no pagar al FMI” y que “sus palabras coincidían con las del vocero del FMI, Thomas Dawson, acerca de la alta probabilidad de que el acuerdo se renueve”. (La Nación,14 de febrero)
La nueva “aclaración de la aclaración” estimula mayor repulsa por cuanto como ya hemos demostrado más arriba el hecho de que el Fondo garantice la aprobación, y por lo tanto el reembolso de lo que se pague, carece de valor. Si dejamos de lado momentáneamente que todo el proceso de negociación es notoriamente perjudicial para el país y solo beneficia a los países que dominan el mundo, el hecho de hacer eje en que “el Fondo primero garantice y después se paga” constituye la maniobra para encubrir las claudicaciones.
Hoy en día la garantía del Fondo no es de ninguna utilidad ya que –como el Banco Mundial- directamente devuelve sólo una parte de lo abonado cualquiera haya sido su compromiso previo. Ya vimos antes este mecanismo de saqueo de reembolsar menos de lo desembolsado por el país. Es verdad que el hecho de que Kirchner hubiera mantenido la advertencia también sería de poco valor ya que, como hemos visto, cuando el Fondo no cumple el gobierno acata con silencio de complicidad.
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10.-La falsa “batalla” que plantea Kirchner.
En síntesis el gobierno, dándole carácter de “causa nacional”, plantea que no va a ceder en lo que afirma es la postura central de disputa con el FMI y con el G-7: la quita del 75 % en el valor de los bonos para desde allí negociar el pago del 25 % restante y el mantenimiento de un superávit fiscal del 3% del PBI destinado al pago de deuda.
En realidad como ya lo vimos el país está siendo sometido a una agresión extorsiva propia de la barbarie a que nos tiene acostumbrado el capitalismo mundial. Ante ello como lo hemos intentado fundamentar el gobierno se sometió ante el FMI a un acuerdo inicial en septiembre del 2003, basado en un brutal compromiso de ajuste precisamente expresado en ese superávit del 3% destinado a pagarles deuda a los organismos financieros y la deuda pública en bonos que hoy no está en cesación de pagos. Desde allí siguió cediendo más y más. A ello ahora el gobierno pretende agregarle encima un compromiso de pago del 25% de los bonos impagos; de ello se deduce que el ajuste para el 2005 y 2006 será más profundo todavía y téngase en cuenta que son compromisos de pago para los próximos veinte y treinta años. Como señala Becerra (EDI) además el país debe generar divisas no sólo para pagar la deuda pública sino también las deudas de las empresas privadas (1 o 2 puntos más del PBI) y ello impide no sólo cualquier crecimiento sostenido sino que plantea una próxima retracción. Más aun si como también lo plantea Becerra continúa la fuga de capitales (“El FMI y progresismo ajustador” ya citado) que a pesar de haber descendido alcanzó durante el año 2003 el monto de los 5.000 millones de dólares (Clarín, 29 de diciembre de 2003) Y a ello hay que agregarle miles de millones de dólares más por remesas de ganancias, utilidades, pago de “royalties” y patentes
El ya citado Alan Cibils señala que “La recuperación económica argentina no se debe a los acuerdos con el FMI, más bien se produce a pesar de ellos, Recordemos que, para el 2004, Kirchner y Lavagna, comprometieron algo más del 16 por ciento del gasto público al pago de la deuda. Uno no puede más que preguntarse –reflexiona Cibils- que ocurriría si esos recursos fiscales, generados por los contribuyentes se asignasen a la educación, a la salud, a la promoción de la inversión y el crédito, a la generación de empleo y a la redistribución del ingreso. La reactivación económica seguramente sería mucho más impresionante, con posibilidades reales de bajar las tasas de indigencia, pobreza y desempleo sin necesidad de recurrir a manipulaciones deshonestas de las estadísticas oficiales”. (Economista del Center for Economic and Policy Research Washington D.C., ya citado).
Recogiendo estos postulados y esta pretensión de “causa nacional”, emanados del gobierno, distintos sectores del PJ, de la CGT, de gobernadores oficialistas, de algunos diputados y senadores tratan de impulsar desde plebiscitos, consultas, movilizaciones, sesiones especiales en el Congreso como un accionar cómplice con la farsa gubernamental. “Apoyemos la quita del 75%” ; “marchemos por la quita del 75%”; “apoyemos a nuestro presidente contra el FMI”, sesiones en respaldo a la quita del 75%, la gran causa nacional·” Aunque resulte increíble que se llegue a tanto –sobretodo cuando aparenta lo contrario- el gobierno se ha opuesto a esas manifestaciones de apoyo. Incluso aunque se agreguen nuevas presiones externas como en estos días la del ministro de Finanzas alemán,Eichel, que le reclamó a Kirchner que “mejore la oferta a los bonistas” y “que apure los pagos”. (Clarín, 19 de febrero). Kirchner ni siquiera desea actos en su apoyo por temor a sean mal vistos en el Fondo. “Kirchner pidió que ‘no se enturbiara la negociación” y la senadora Kirchner se opuso descalificando a quien las propusiera “no se me hubiera ocurrido nunca hacer una cosa de esta naturaleza” reflexionó (según informa nada menos que Página 12 -el periódico que menos se permite y permite críticas al gobierno- en su edición del 19 de febrero). Lo que revela Kirchner con esta actitud es que una cosa es aparentar y otra confrontar en serio. “El grupo kirchnerista (de diputados) sufrió un revés. Decididos a apoyar la posición del Presidente frente a la negociación de la deuda externa, anunciaron durante la mañana una convocatoria a sesión especial. Por la tarde debieron dar marcha atrás cuando desde la Rosada llegó la recomendación de no ‘sobreactuar’ el respaldo y todo quedó en la nada”.( P.12,edic. 17 de febrero).
El tema de la imagen es importante ahora que el PJ bonaerense (nada menos que el gobernador Felipe Solá, ex secretario de Estado de Menem, y el intendente Quindimil) pretenden movilizar el 1º de marzo al Congreso. Usan el drama de la deuda para sus peleas de internas de aparato: si queda la imagen de que se está peleando contra el FMI, razonan, que quede la idea de que la batalla la libra todo el PJ. Kirchner razona al revés: si queda esa idea que quede que la pelea la da sólo el gobierno. Ambos igual coinciden en pensarlo bien. Desde el Norte se les recuerda que comprenden que quieran usar el tema “en lo interno” pero les preocupa que se cree un extendido sentimineto contra el FMI y los EE.UU.
Si dejamos de lado los fuegos de artificio y sacamos la maleza nos encontramos con la conclusión de lo desarrollado más arriba. Si la gran pelea del gobierno es por obtener una quita del 75% esto significa bien mirado pelear por pagar todo lo arreglado con el Fondo más un 25% a los bonistas. El planteo del gobierno, en los hechos, es entonces trasformar la “causa nacional”, lograr apoyo para su política de pagar todos los años cerca de quince mil millones de pèsos de una deuda ilegítima. Que apoyemos pagar todo al Fondo, y demás organismos financieros, más a los bonistas sus deudas con una quita del 75 % es en realidad pretender encolumnar al pueblo detrás de la consigna de “más ajuste para pagar más al Fondo”, “más aumentos de tarifas”, “más claudicaciones en la política exterior”, “más tropas norteamericanas en el país”, “Más negociaciones secretas por el ALCA”, “más pobreza, más indigencia, más empleos en negro, menos salarios, menos jubilaciones, menos educación y salud” y hacerlo con el maquillaje de “causa nacional”. Una maniobra repudiable que debe ser enfrentada.
Un interesante estudio realizado por la consultora “Equis” y publicado por Página 12 indica que una abrumadora mayoría esta en desacuerdo con pagar más del 25 % a los “bonistas” si “ello implica menos inversión pública en infraestructura” o “menos inversión en planes de empleo”. (Página 12, 22 de febrero)
Ello de por sí ya es elocuente en cuanto condiciona al gobierno y lo obliga a disfrazar todo retroceso. Hay que pensar que en otro momento se contestaba: “Los compromisos hay que cumplirlos”, “vamos a quedar aislados”, “¿qué pasa si no les pagamos?” . De allí lo importante de las respuestas. Lamentablemente la encuesta parte de la posición del gobierno y no pregunta más allá. Por ej. ¿“Estaría de acuerdo en seguir pagando al FMI doce mil millones de pesos por año más un 25% a los bonistas si ello significa que Ud. no va a salir de la pobreza, o no va a tener empleo o no va a mejorar su salario o se va a seguir destruyendo el país?” Quizás la respùesta sería igualmente abrumadora por no pagar. La única diferencia que en un caso es preguntar para defender la política del gobierno y en otro para conocer lo que en realidad piensa cada habitante de este país.
Como lo venimos denunciando desde muchos años la política económica que acentuó la decadencia argentina la viene imponiendo el G-7 y por supuesto dentro de ese grupo, los EE.UU. a través de su peso en el FMI. Esa situación no ha variado con Kirchner. L o advierte Cibils: “No nos engañemos: plantarse en un superávit del 3% del PIB no representa ningún accionar independiente. Autonomía sería decidir qué uso se le va a dar al excedente generado” (Cash, edic.cit.).
Que es precisamente lo que establece el Fondo, no el gobierno, y se le paga a los usureros oficiales.
Que el que decide es el Norte imperial lo reconoce públicamente hasta la senadora Kirchner: ¿Porqué -se le preguntó- se priorizó al Fondo en los pagos?. “Porque cobra tasas menores y porque las potencias presionaron para empezar a negociar así” (Clarín, 11 de febrero, subrayado nuestro).
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11.- El desafío para nosotros: Es imperioso lograr la interrupción de las negociaciones y de los pagos.
a) Las “negociaciones con el FMI y los pagos como el mejor camino: 25 años de trágica experiencia.
El pueblo argentino tiene suficiente experiencia sobre los resultados que dejan las “negociaciones con el FMI, las visitas de sus inspectores y la política de que “hay que pagar porque si no nos aislamos. En los últimos 25 años polemizamos (y los denunciamos) con Alfonsín-Grinspun y luego Alfonsín – Sourrouille – Machinea (con sus ayudantes entre los que estaba Lavagna); con Menem – Cavallo; con Menem – Roque Fernández; con de la Rúa – Machinea(volvió) – López Murphy y de la Rúa – Cavallo(volvió); Duhalde – Remes Lenicow y Duhalde – Lavagna(volvió) y ahora con Kirchner – Lavagna (siguió). Y luchamos contra sus políticas de “negociar y pagar” como la “única salida”.
La “única salida” ha derivado en un país que en 1984 tenía menos del 4% de desocupación y hoy tiene el 16,3% más cuatros puntos que surgen de los planes Jefa y Jefe y Trabajar considerados estadísticamente por el gobierno como ocupados, más cerca de 15% de subocupación. El salario cayó brutalmente. La pobreza se extendió masivamente y apareció la indigencia que alcanza a más de diez millones de habitantes del país. En el camino se regalaron -en gigantescos negociados- todas las empresa públicas y se flexibilizaron todas las relaciones laborales arrancando a los trabajadores conquistas obtenidas en la mayoría de los casos con sangre. Cuando comenzamos este debate el monto de lo que nos decían que debía el pueblo argentino era de 40.000 millones de dólares; hoy nos reclaman 190.000 millones de dólares. De las visitas que cada tanto realizaban las “misiones” del FMI hoy tenemos a a enviados coloniales del Fondo ya instalados en forma permanente aquí en rol de inspectores. La experiencia no es sólo la nuestra. Les ha ocurrido a todos los países de América Latina y del resto del mundo acosados por la exigencias del FMI y saqueados por los mecanismos de pago derivados de los endeudamientos que primero imponen y luego reclaman su devolución. Primero imponen los endeudamientos y luego imponen sus pagos.
De acuerdo a datos de la CEPAL y el Banco Mundial, al 2002, América Latina había pagado casi cinco veces la deuda externa original. Desde 1982 pagó 1 billón cuatrocientos mil millones de dólares y sin embargo debe tres veces la suma inicial (Néstor Restivo, Clarín, 16 de septiembre de 2002).
Ni dialogando con los organismos de la usura y el robo ni pagando la deuda. Por ello como lo señala acertadamente Claudio Katz (EDI) “Dada la magnitud alcanzada por la deuda (164% del PBI) no hay “quita”, perdón o renegociación que permita atenuar la carga del pasivo. Esas medidas ni siquiera generarían el alivio circunstancial que produjo el “Plan Brady” o la ficción de respiro que siguió al “Megacanje”. (Claudio Katz, “Cómo hacer el shock redistributivo”. Foro Social Mundial). La continuidad de funcionarios en los gobiernos son verdaderos símbolos. Cavallo, funcionario de la dictadura militar, vuelve con Menem, se va y vuelve promovido por Carlos “Chacho Alvarez” e Ibarra que convencen a de la Rúa para nombrarlo. Machinea que estuvo con Alfonsín vuelve con de la Rúa y Alvarez. Lavagna que estuvo con Alfonsín, Sourrouille y Machinea vuelve con Duhalde y sigue hoy con Kirchner. Terragno estuvo antes con Alfonsín, volvió con De la Rúa, se fue antes de ser echado y ahora se postula nuevamente. Los burócratas sindicales de la CGT que estuvieron en el Ministerio de Trabajo con Alfonsín, que luego apoyaron a Menem, a de la Rúa, a Duhalde, hoy apoyan a Kirchner. Los grandes empresarios respaldaron a todos y hoy también a Kirchner. Todos se benefician “con la única salida”: “negociar” (es decir aceptar las exigencias del FMI) y pagar.
b) ¿Porqué no peleamos por explorar otro camino?.
¿No es hora de intentar otro camino?. Porqué no aprovechar las condiciones favorables políticas y económicas ya descriptas para intentar otra salida?.. Se nos decía que otra política independiente nos hundía pero Argentina hace dos años que declaró la cesación de pagos de más de la mitad de la deuda pública, todavía no ha vuelto a pagar ni siquiera intereses de esa parte y sin embargo creció a más del 8% en su PIB lo que no tiene antecedentes en los últimos períodos en que se intentaba pagar todo con ajuste, con empresas, con endeudamiento o con lo que sea. Y eso a pesar de que Duhalde, primero, y Kirchner ahora pagaron por la otra mitad más de veinte mil millones de pesos en dos años. ¿Cuanto crecería si interrumpiera todo pago?.
Nadie puede creer ni mucho menos demostrar que “dialogando” con el Fondo o con Bush se pueda llegar a la conclusión de que la prioridad sea la desocupación o el salario por el piso, la educación o la salud y que allí deban ser volcados los recursos y las riquezas que producimos. Todo lo contrario y así lo demuestran décadas de experiencias terribles para nuestros pueblos.
Argentina creció a más del 8 % y este año crecerá alrededor del 6 o el 7% pero Kirchner ató los pagos precisamente al crecimiento (3% del PBI). Más se crece más se paga. Y ese crecimiento además es absolutamente circunstancial. Que además es lo que implora Kirchner al Fondo y al G-7: “Déjennos crecer así podemos pagarles”. Crecer para pagar se propone en definitiva. Más lamentable todavía. No es crecer para mejorar el pueblo. Crecer para que puedan cobrar la deuda. Lo cierto es que la experiencia demuestra que porque paga el país no crece y cuando circunstancialmente crece es para pagar y retomar el círculo vicioso.
Como ya hemos señalado la reactivación se ha conseguido aprovechando lo que se llama la capacidad instalada ociosa en un marco internacional favorable especialmente signado por los altos precios de los productos primarios que exporta el país (en particular la soja y también el petróleo) y las bajísimas tasas de interés internacional (la más baja en décadas). No ha habido en cambio aumento de la infraestructrura ni de inversiones significativas. Luego de varios años de un proceso recesivo agudo los índices de crecimiento y la recaudación fiscal fueron altísimos. Pero todos los elementos que integran la coyuntura y que la hacen muy favorable son precarios y sobretodo respecto de los que el país no tiene influencia alguna. Huelga decir que los precios internacionales y las tasas están fuera de cualquier posibilidad de incidencia del país y medido en plazos más extensos han resultados históricamente desfavorables para naciones como los nuestras. Los índices de crecimiento bajarán cuando dejen de influir los factores apuntados. Que en esta coyuntura de crecimiento del PIB se estén priorizando los pagos de deuda externa como hemos demostrado acentúa el carácter perverso y proimperial de las políticas y decisiones gubernamentales.
Ello repercute en forma concreta en nuestra vida cotidiana. El “extraordinario” crecimiento del PBI es para la población una cita estadística o algo que escucha en los medios ya que su nivel de vida no mejora sino empeora. La pobreza sigue afectando, sin variación, a cerca del 55 % de la población y la indigencia ha crecido por los aumentos de los precios de los productos de la canasta familiar. El desempleo bajó solo levemente y los empleos nuevos son en “negro”, informales y precarizados con retribuciones miserables.
¿Es lo mismo una caída del PBI que un aumento del 8% del mismo?. Con estas políticas para la mayoría del pueblo su situación no ha variado.
Por supuesto no es lo mismo para el FMI,el Banco Mundial o el BID que como hemos visto han cobrado sumas cuantiosas gracias a ese aumento del producto. Tampoco es lo mismo para grandes empresas que operan en el país.
No es casual que el presidente Kirchner haya recibido el apoyo entusiasta, decidido y firme “respecto de la negociación de la deuda” de grandes empresarios. Los empresarios fueron citados especialmente por Kirchner para que sientan suya la “causa nacional” y se pronunciaran públicamente. No dudaron en concurrir y apoyar. Los nombres lo dicen todo: Pagani (Arcor), Roggio y Cartellone (construcción),Wertheim (Telecom), Techint, etc.etc.(La Nación, 14 de febrero). Apoyatura de la política económica de Martínez de Hoz y Videla, algunos de ellos pasaron su deuda privada al pueblo gracias a Cavallo. Apoyaron a Alfonsín que reconoció la estafa. Luego apoyaron a Menem y a Cavallo el plan Brady y las privatizaciones de las que algunos sacaron gran provecho. A de la Rúa y la continuidad de los ajustes para pagar la deuda y hoy apoyan decididos a Kirchner. La continuidad es evidente. La inexistencia de una “causa nacional” en la política de Kirchner también.
Curiosa “causa nacional” la del gobierno que ha logrado la “solidaridad” y el “apoyo” del presidente Bush, Blair y Aznar, del FMI, de empresarios videlistas – menemistas -cavallistas, de los senadores y diputados del PJ, la UCR, los partidos provinciales integrados muchos por antiguos funcionarios de la dictadura, liberales de la UCD de Alsogaray, de la burocracia sindical de la CGT, ninguno de ellos como es notorio se han destacado en la defensa de “intereses nacionales”. Como lo señala Katz “no se puede cumplir con Dios y con el Diablo”. Al seguir beneficiando a los mismos sectores el gobierno sigue postergando al pueblo y sus necesidades.
Hemos intentado en tantos años y lo seguimos haciendo en la actualidad integrar -en el camino de interrumpir las negociaciones y dejar de pagar- todos los elementos que ayuden a hacer más fuerte y posible ese sendero de cambio que proponemos. Asi lo pensamos en la pelea por combinarlo con otras medidas como las que el pueblo controle las exportaciones y el comercio exterior y la banca para que una suspensión de pagos no termine en una más profunda fuga de capitales o también la lucha por lograr la propiedad pública de los servicios esenciales o de recursos naturales importantes o imprescindibles. Y lo mismo en explorar formas de acciones latinoamericanas conjuntas que den a esta peleas contra la colonización imperial la posibilidad de que se concreten con éxito.
Son muchas las voces que han venido postulando otro camino. Entre ellas algunas de las que se han nucleado en los Economistas de Izquierda (EDI) y que han sido aludidos precedentemente. Existen otros economistas que han reclamado cambios en la política hacia el FMI o respecto de los pagos de deuda pública.
Resulta novedoso asimismo el hecho que en los últimos años son muchos los economistas y ex – funcionarios de los propios organismos financieros que han salido a denunciar el rol nefasto de los mismos y a aconsejar a los países considerados deudores a prescindir de ellos en la toma de decisión de las políticas económicas. Ya hemos nombrado al más notorio de ellos, el premio Nobel de Economía y ex – funcionario del Banco Mundial, Joseph Stiglitz.
Otros economistas se suman a cuestionar el camino actual incluyendo el que recorre el propio presidente Kirchner. Mark Weisbrot, co – director del Center for Economic and Policy Resarch, de Washington, opina, “que es hora de que el gobierno argentino empiece a considerar la posibilidad de ‘dejar de lado al FMI para construir el crecimiento económico por sus propios medios”. Caracterizado como “economista heterodoxo, crítico del Fondo y columnista en la gran prensa estadounidense” afirma que “si la Argentina crece, no necesita pactar con el FMI” mientras abroga por “una moratoria oficial” de toda la deuda “por lo menos hasta que la economía esté creciendo”. (Clarín, 17 de junio de 2002.) El economista argentino Alan Cibils que, como ya señalamos más arriba trabaja con Waisbrot en el mismo Centro, se pregunta “¿Porqué se le sigue dando cabida al FMI en la Argentina? ¿Porqué se permite que el Fondo tenga ingerencia no sólo en la vida económica sino también en la vida política …?”. “Quizás –aventura- haya llegado el momento de una nueva declaración de independencia”. (Página 12, 18 de mayo de 2003).
Mientras el vocero del Fondo señala que si Argentina no paga”corre el riesgo de quedar aislada de todo financiamiento” (Thomas Dawson, Clarín 14 de febrero), Cibils, desenmascara el supuesto “financiamiento” actual cuando afirma dice que “es necesario resaltar que la Argentina no recibe préstamo alguno del FMI, sólo recibe una postergación de vencimientos de capital”. (Página 12, Cash, 18 de enro de 2004). A lo que agregamos nosotros que el Fondo, el Banco Mundial y el BID tampoco cumplen con ello ya que no reembolsan todo lo que el gobierno de Kirchner desembolsa en pagos de capital a esos organismos, como lo explicamos y detallamos más arriba. En una actitud cómplice con los “acreedores privilegiados” (FMI,BM,BID) el gobierno se guarda bien de denunciar esa actitud. ¿Cómo se puede aislar al país de financiamiento si hoy a pesar de los pagos que realiza el gobierno no se recibe ningún financiamiento?.
Para mejorar los ingresos de la población, para crear fuentes de trabajo para lograr que se inviertan en el país el resultado de lo que se produce, está planteado como hemos insistido muchas veces y como lo ha señalado Katz una confrontación “tanto con los banqueros como con los grandes empresarios argentinos”, ya que esa política redistributiva “sólo podrá sostenerse con impuestos progresivos y con la cesación del pago de la deuda. No depende de una u otra acción, sino de ambas y por eso, suspender los pagos de intereses para canalizar el ahorro hacia los capitalistas locales sería tan nefasto como transferir los subsidios que reciben estos grupos hacia los banqueros”. (Como hacer el shock redistributivo, ponencia citada) .
Y refiriéndose a la eventual impugnación de la deuda y a la decisión de no reconocer la legitimidad de más pagos Katz agrega que “ el desconocimiento de la hipoteca tiene mayor gravitación política, porque forma parte de una lucha mundial contra el despojo financiero que sufren los países periféricos. Es una reivindicación que unifica la acción solidaria de todos los pueblos afectados por la opresión imperialista.(citado). La lucha por interrumpir los pagos y las negociaciones es un gran desafío.
12.- A una “causa nacional” un debate y una decisión nacional.
Como ya señalamos al comienzo de esta presentación el propio discurso del gobierno exige pelear por otros mecanismos de decisión. Kirchner ha dicho que el país esta frente a una causa nacional y que lo que se resuelva “involucrará a las generaciones venideras”. Si es así porque no abrir un debate nacional? ¿Porqué no escuchar todas las opiniones si lo que se resuelva afectará a varias generaciones?. ¿Cóno dejar en manos de Kirchner y Lavagna el futuro nuestro, de nuestros hijos, nietos y bisnietos por más expectativas que tenga la población en el presidente?.
Si analizamos lo expuesto se desnuda la maniobra del gobierno. Si es una causa nacional, la va enfrentar solo? ¿La va enfrentar con “luchadores nacionales” como los empresarios que apoyaron a Videla y Cavallo, luego a Alfonsín, más tarde a Menem y Cavallo nuevamente, a De la Rúa, a Duhalde y ahora son entusiastas kirchneristas como Pagani o Roggio o Rocca o Telecom? ¿Acaso con Daher, Cavallieri, Moyano, José Rodríguez? ¿con los senadores o diputados que le votaron todo lo que pedía el FMI? ¿O quizás directamente enfrentará esa causa nacional junto a Bush y con el FMI, los nuevos “socios” que descubrieron Kirchner y Lavagna?
El pueblo argentino enfrenta circunstancias dramáticas. Detrás del palabrerío y la difusión que gran parte de los medios de comunicación realizan de las maniobras gubernamentales hay un país saqueado y que amenaza con continuar en la pendiente por la aplicación de similares políticas. El gobierno no abrirá un debate nacional ni va aceptar que la población decida sobre el presente, nuestro futuro y el de nuestros hijos. Tampoco va a recurrir a la lucha conjunta con los pueblos latinoamericanos Tenemos que pelear por arrancar ese derecho democrático elemental.
Es un desafío que peleemos por hacernos cargo y autodeterminarnos como pueblo. Por decidir. Lo que implica ser y hacernos responsable de lo que vayamos resolviendo. No dejar en manos de los que gobiernan que sigan actuando contra nuestras necesidades: Pero también pensemos en que cada vez que delegamos esa tarea en los “de arriba” estamos dejando de hacernos cargo de lo que tenemos que hacer nosotros como pueblo.
Luchar porque mientras debatimos y decidimos logremos interrumpir todos los pagos y todas estas negociaciones con el FMI extorsivas y chantajistas. Interrumpir los pagos y las negociaciones con el Fondo y que el país decida que caminos seguimos como proponemos en Autodeterminación y Libertad. Otros propondrán otra cosa. Que el gobierno defienda su política de seguir pagando cerca más de diez mil millones de pesos anuales y otros podamos refutarla. Que se escuchen todas las voces. Y luego vayamos decidiendo. Que si nos equivocamos sea el pueblo el que se equivoque y experimente.
El nuevo país que tenemos que construir surgirá de un pueblo autodeterminado, no de la dirigencia y la clase dominante que lo saqueó y destruyó.
Al servicio de esa pelea presentamos este proyecto.
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Luis F. Zamora
Autodeterminación y Libertad
Presentado el 24 de febrero de 2004. (expte. D- 6214 – 04)
