¡MOVILICEMOS CONTRA LA REFORMA LABORAL! ¡TOMEMOS EN NUESTRAS MANOS ESA PELEA!
El próximo 11 de febrero (o el día en que se termine tratando) el gobierno de Milei buscará que el Senado le de media sanción a la modificación de la Ley de Glaciares y la proempresaria Reforma Laboral. Con la primera, pretende darle vía libre al saqueo de las grandes corporaciones extranjeras desprotegiendo las áreas de los glaciares y periglaciares y fuentes de agua dulce y pura, prioridad para los pueblos y la biodiversidad. Mientras que el proyecto de Reforma Laboral implica un feroz ataque a nuestros derechos laborales: un “banco de horas” para que el empresariado pueda disponer con mayor discrecionalidad de nuestro tiempo de trabajo sin pagar por ello; herramientas legales para que la patronal pueda prohibir el derecho a huelga o a realizar asambleas en nuestros lugares de trabajo; posibilidad de acordar convenios por empresa generando condiciones de extrema desigualdad; mayores restricciones para que podamos decidir el período de vacaciones; un Fondo de Cese Laboral para facilitar los despidos a las patronales, que a su vez implica un robo a recursos que hoy van a la Anses y perjudicará aún más los haberes de lxs jubiladxs; entre otras medidas.
Semejante ataque a nuestros derechos laborales solo tuvo como respuesta por parte de la CGT una marcha formal en diciembre. Nada que sorprenda. Desde que Milei comunicó el proyecto a comienzos de su mandato, la casta gremial se la pasó transando y negociando. En vez de eso, debería haber convocado a un plan de lucha y promovido asambleas en todos los lugares de trabajo para que el conjunto del movimiento obrero se ponga a la cabeza de esta pelea.
Sabemos que la CGT no lo va a hacer. Ninguna confianza podemos depositar en esa casta. Tampoco en el Congreso, donde el grueso de la dirigencia política está en plena rosca con el gobierno, y donde los derechos de lxs trabajadorxs no son parte de la discusión sino la exigencia de recursos para que los gobernadores, diputados y senadores puedan garantizar resultados electorales y mantener sus cargos en sus provincias.
Por eso, más que nunca, está planteada la necesidad de que el pueblo trabajador tome en sus propias manos la lucha contra el proyecto antiobrero de Milei y de todo el poder económico sin esperar nada de la dirigencia. El próximo 10 de febrero, o en la fecha que se termine tratando en el Senado, tenemos que ser miles rodeando el Congreso. Pero eso tenemos que prepararlo e impulsarlo discutiendo en los lugares de trabajo (justamente lo que nunca hacen las conducciones sindicales). Intentar hacer asambleas donde se pueda. Y donde no, reunirnos con nuestros compañerxs de trabajo. Sumarnos a cada encuentro y convocatoria que surja para coordinar y empujar la marcha, como el Cabildo Abierto convocado por un sector del Garrahan para el 4 de febrero. Lo que la CGT no hace por arriba, tenemos que hacerlo por abajo: construir un gran paro general y un plan de lucha hasta derrotar esta reforma nefasta. Está en nuestras manos. Necesitamos autoorganizarnos y decidir desde abajo para construir un gran movimiento de lucha.
¡Aprovechemos el 10 de febrero para dar un paso en ese sentido y dar una fuerte señal al gobierno y al poder económico!

